La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) ha participado junto a otras ocho sociedades científicas en la actualización de un nuevo documento de recomendaciones sobre vacunación frente a COVID-19 en embarazadas o que estén planificando un embarazo. Dicho documento establece, como novedad principal, la recomendación la dosis de refuerzo para las embarazadas.

En concreto, se recomienda su administración a partir de los seis meses de la vacunación completa de ARNm (Moderna/Pfizer) y de los tres meses de AstraZeneca o Janssen. “No existe ningún dato que sugiera que el riesgo de la tercera dosis sea distinto que el de las anteriores, ni para la madre ni para el feto”, establece el documento.  De esta forma, la recomendación de la tercera dosis se mantiene en los mismos términos que para las dos anteriores.

Riesgo de la COVID y dosis de refuerzo para las embarazadas

En cuanto a la justificación de esta dosis de refuerzo para embarazadas, cabe recordar que este es un grupo de riesgo.  Como insisten desde la SEGO, las mujeres embarazadas presentan mayor riesgo de COVID-19 grave, ingreso en UCI, necesidad de ventilación mecánica que la población general. Pese a ello, el riesgo absoluto permanece bajo.

Es por ello que insisten en que no existe contraindicación para la vacunación en ningún momento del embarazo. Pese a las pautas recomendadas, el documento establece que la administración de la tercera dosis en el primer trimestre puede considerarse de modo individual en gestantes. Especialmente aquellas con alto riesgo de exposición o presencia de comorbilidad. Es decir, donde se estime por tanto que el beneficio supera los riesgos.

En el caso de que las primeras dosis de la vacuna hubieran sido de AstraZeneca o Janssen, se recomienda, asimismo, la utilización de la vacuna de ARNm para la dosis de refuerzo. Para las mujeres embarazadas que no han recibido ninguna dosis hasta el momento, se recomienda igualmente la utilización de vacunas ARNm, independientemente de la edad de la gestante.