La SEHH ha analizado novedades en edición genética e inmunoterapia. La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) ha celebrado, en formato virtual, la Reunión Anual de Conclusiones del 62º Congreso de la Asociación Americana de Hematología (ASH por sus siglas inglesas). Ángela Figuera, del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid, y Josep F. Nomdedeu, del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona, han coordinado esta reunión.

Entre otros temas, los expertos han hablado de la descripción de la historia natural de las neoplasias mieloproliferativas crónicas con el reconocimiento de la adquisición temprana de mutaciones driver y la posibilidad de realizar una intervención precoz para impedir la progresión clonal. También la aparición continuada de nuevos fármacos diana específicos que mejoran los anteriores y se sobreponen a los mecanismos de resistencia. Asimismo, han hablado del desarrollo de la inmunoterapia, tanto anticuerpos como terapia CAR-T. Han abordado también su aplicación en enfermedad avanzada y en primera línea, sola o combinada con terapias existentes.

Novedades en edición genética e inmunoterapia

En la jornada de la SEHH se han presentado los resultados preliminares de la edición genética, mediante técnicas de CRISPR/Cas9, en la terapia CAR-T para permitir la creación de CARs alogénicos. Por el momento, se han estudiado en leucemia aguda linfoblástica (LAL) y en mieloma múltiple. Esta manipulación genética permite suprimir el rechazo y la enfermedad injerto contra receptor. Esto supone tener una terapia CAR más eficaz, más barata, de procedimiento más sencillo y disponible para todo tipo de pacientes (un CAR universal).

Además, en ASH 2020 se presentaron datos de seguimiento a 3-4 años de CARs autólogos para linfoma y LAL avanzado. Estos resultados consolidan respuestas duraderas, lo que ha animado a estudiar su uso en primera línea en algunas de estas neoplasias.

En la mayoría de las enfermedades hematológicas se han presentado estudios sobre la incorporación de nuevos fármacos en combinación con terapias más clásicas. Ha destacado la utilización transversal para enfermedades distintas a las de su desarrollo inicial. También la adición de inmunoterapia con anticuerpos monoclonales cada vez más eficaces y poli específicos. En el campo del trasplante alogénico, el uso de ciclofosfamida post trasplante ha equiparado los resultados de cualquier tipo de donante, sin considerar la identidad HLA.