La Sociedad Española de Oncología y Hematología Pediátricas (SEHOP), integrada en la Asociación Española de Pediatría (AEP), con motivo de la celebración del Día Internacional del Niño con Cáncer el 15 de febrero, ha recordado que aún hay retos por afrontar en la atención de la Oncología infantil.  En palabras de Ana Fernández-Teijeiro Álvarez, presidenta de SEHOP, “para intentar mejorar la vida y la recuperación de los pacientes tenemos que trabajar también en la prevención, el diagnóstico y seguimiento de los efectos secundarios a largo plazo, ya que las secuelas se producen tanto a nivel orgánico como funcional, estético y neurocognitivo. Por otra parte, la experta añadía que “además de en el diagnóstico precoz, necesitamos mejorar en el tratamiento de los pacientes dentro de ensayos clínicos internacionales fase III, con las mejores garantías de control de calidad”.

De esta forma, desde SEHOP también insisten en que para mejorar la atención a los niños con neoplasias malignas sería mediante la creación de redes de colaboración a nivel autonómico, regional y nacional, para ofrecerles las mejores oportunidades de curación dentro de ensayos clínicos internacionales fase III con revisión centralizada y control de calidad. Por último, el desarrollo de las unidades de referencia actualmente acreditadas por el Ministerio de Sanidad: trasplante de progenitores hematopoyéticos, retinoblastoma, neuroblastoma y sarcomas pediátricos y la creación de nuevas CSUR para tumores y procedimientos de especial complejidad y de las redes de referencia europea (ERN), son otras dos posibles áreas con margen de mejora.

La realidad del cáncer infantil

Más allá de aportar los retos, los expertos también exponían algunas de las cifras claves en torno al cáncer infantil. Así, los tumores malignos más frecuentes en los niños menores de 14 años según su localización son: leucemia (30 por ciento), tumores del sistema nervioso central (20 por ciento), linfomas (15 por ciento) y tumores de cresta neural (10 por ciento). Asimismo, el tumor maligno más frecuente en este grupo de edad es la Leucemia Linfoblástica Aguda (LLA).

Por otra parte, los especialistas pediátricos han reclamado más apoyo en los cuidados de los niños y jóvenes supervivientes de cáncer (el 80 por ciento), ya que 7 de cada 10 de ellos desarrollan secuelas como consecuencia del tratamiento recibido.