La Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI)  continúa trabajando en el proyecto del “Hospital del Futuro”, una iniciativa desarrollada con la colaboración de la Fundación Instituto para la Mejora de la Asistencia Sanitaria (Fundación IMAS) que tiene como objetivo transformar la asistencia y basar la organización sanitaria en las necesidades del paciente actual. El último paso que ha dado al respecto del mismo ha sido conformar grupos de trabajo multidisciplinares, en los que ha querido incluir no solo la perspectiva de las sociedades científicas, sino también de las asociaciones de pacientes.

Tal y como ha informado Ricardo Gómez Huelgas, presidente de SEMI, “hemos convocado dos grupos interdisciplinarios de trabajo para analizar las propuestas del Hospital del Futuro y enriquecer el documento. La participación activa de las asociaciones de pacientes en un proyecto de estas características nos parece muy relevante para mejorar la atención desde la experiencia del paciente”.

En lo que respecta a las propias sociedades científicas, Fernando Carballo, como presidente de la Federación de Asociaciones Científico Médicas (FACME), celebraba esta iniciativa y  solicitaba la participación en el proyecto de todas las sociedades científico-médicas afiliadas. “La colaboración multidisciplinar e interdisciplinar es una vía imprescindible para mejorar la asistencia sanitaria y añadir valor”,  afirmaba el experto.

Medidas de futuro

En concreto, en esta reunión, los participantes se han centrado en el desarrollo de las medidas a adoptar para mejorar la atención al paciente agudo y críticamente enfermo. El próximo día 12 de noviembre se celebrará otro encuentro en torno al paciente crónico. “Hemos convocado dos grupos interdisciplinarios de trabajo para analizar las propuestas del Hospital del Futuro y enriquecer el documento”, agregaba el presidente de SEMI.

De esta forma, de esta reunión puede desprenderse que en el Hospital del Futuro, la atención integral al paciente agudo incluiría equipos de respuesta rápida para adecuar la intensidad de los cuidados a las necesidades asistenciales de cada paciente. La continuidad asistencial entre la unidad de urgencias, enfermería de hospitalización y cuidados críticos y la integración del hospital en redes asistenciales serían otros de los elementos clave. Una parte relevante de las actividades de estas redes se realizaría fuera del hospital: en unidades de media estancia, el centro de salud, el domicilio del paciente, centros de larga estancia o en unidades de cuidados paliativos. Además, se garantizaría la calidad asistencial las 24 horas de los siete días de la semana, eliminando el “efecto fin de semana”, que supone un aumento de mortalidad en los pacientes ingresados durante los fines de semana debido al menor volumen y experiencia del personal sanitario.