La Sociedad Española de Medicina Interna ha presentado el documento “El hospital del futuro. El papel del hospital en una asistencia sanitaria centrada en el paciente” en el marco de la XIX Reunión de Jefes de Servicio. El mismo se plantea en un nuevo contexto sanitario, en el que el  envejecimiento de la población española y el aumento de las enfermedades crónicas han  dado lugar a nuevas necesidades también en el ámbito hospitalario.

El documento  ha sido elaborado mediante un grupo de trabajo sobre la labor del internista en el hospital del mañana, y en colaboración con la Fundación Instituto para la Mejora de la Asistencia Sanitaria (Fundación IMAS). Dicho texto ya ha sido presentado a otras sociedades, incluida  la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME), para recoger sus aportaciones y establecer un documento de consenso que podamos presentar al Ministerio de Sanidad.

El nuevo perfil de internista

El mismo recoge las características necesarias que debe tener este modelo de hospital del futuro y se centra especialmente en el papel de los internistas, que serán clave en la continuidad asistencial, la atención integrada e integradora y el abordaje de los pacientes con enfermedades crónicas.  En esta línea, Jesús Díez Manglano, vicepresidente de la SEMI, explicaba el perfil que deben tener los nuevos internistas y las nuevas competencias que se necesitan para ello. “Los internistas supervisarán, colaborarán y coordinarán los servicios médicos especializados de todo el hospital, además del ámbito extrahospitalario”.

De esta forma este  ‘hospital del futuro’,  precisará de una organización más matricial y en red, con menos compartimentos estancos, más centrado en los pacientes y abierto a la comunidad. Así, cambiar la actual estructura jerárquica por otra en red,  ayudaría a promover la implicación de los profesionales,  aumentando los recursos dedicados a la actividad ambulatoria para evitar hospitalizaciones.

Por último, el experto matizaba que los futuros hospitales deben mantener la calidad 24 horas al día, 7 días a la semana y 365 días al año. “Es muy importante que se fomente la continuidad asistencial entre servicios y se colabore en actividades educativas y preventivas dirigidas a la población”, insistía Díez Manglano, haciendo referencia también  al uso de las TIC –Tecnologías de la Información y Comunicación.