La Sociedad Española de Neurología (SEN) ha presentado las principales innovaciones terapéuticas que se han llevado a cabo en algunas de las más destacadas enfermedades neurológicas, como cefaleas, ictus, Alzheimer o esclerosis múltiple. Lo ha hecho en el transcurso de su 71ª Reunión Anual, y entre los avances destacan los tratamientos en migraña, ictus y esclerosis múltiple.

Así, en lo referente a las cefaleas, la SEN ha destacado el hecho de que este año se hayan aprobado en España nuevos fármacos que han demostrado eficacia en el control de la migraña, fundamentalmente en la prevención de las crisis. Entre las novedades más recientes se encuentran los anticuerpos contra receptor (erenumab) y los que van directos contra el CGRP (galcanezumab, el único que también se ha aprobado para cefalea en racimos episódica; eptinezumab, único trimestral e intravenoso; y fremanezumab). Todos ellos indicados en pacientes con migraña con más de 4 días de dolor de cabeza al mes, según ficha técnica.

Según refiereTeresa Moreno, secretaria de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Neurología, “afortunadamente, este es un campo en continua investigación, existiendo líneas de trabajo tanto para tratamientos preventivos como sintomáticos, que esperemos pronto estén disponibles para nuestros pacientes”.

Importantes han sido también los avances terapéuticos en lo referente a ictus. Así, en pacientes seleccionados se ha conseguido aumentar hasta 24 horas la ventana terapéutica para la trombectomía mecánica, un procedimiento para el tratamiento del ictus isquémico con el que se puede aumentar más del 60 por ciento la probabilidad de recuperación neurológica. Además, en pacientes candidatos a la trombectomía mecánica, se han implantado técnicas como la tenecteplasa en bolo como alternativa a la alteplasa en perfusión, o dispositivos de aspiración como alternativa a los dispositivos de extracción mecánica del trombo.

“El hecho de que se haya ampliado la ventana terapéutica en la fase aguda de ictus, nos permite aplicar tratamientos muy potentes y específicos para esta patología. Además, han mejorado los tratamientos disponibles. Sin duda, una buena noticia, puesto que, en España, el ictus es la primera causa de muerte entre las mujeres y la tercera entre los hombres, además de ser la primera causa de discapacidad adquirida en el adulto y la segunda de demencia después de la enfermedad de Alzheimer”, apunta Moreno.

Por su parte, la esclerosis múltiple cuenta con el desarrollo de nuevos fármacos que ofrecen como principal característica que su administración se realiza por vía oral, un gran avance para la calidad de vida de los pacientes. También se han incorporado nuevos fármacos para mejorar el arsenal terapéutico de la enfermedad, algunos de ellos con indicación en algunas formas de la enfermedad para las que, hasta ahora, no se disponían tratamientos.

En este sentido, explica la secretaria de la Junta Directiva de la SEN que “los dos últimos fármacos modificadores de la enfermedad aprobados para el tratamiento de la esclerosis múltiple son la cladribina y el ocrelizumab. Pero, además, están en desarrollo otros fármacos orales para los moduladores de los receptores de esfingosina-1-fosfato, una proteína de membrana que regula procesos fisiológicos en el sistema nervioso central y la periferia”.

Otros avances que la SEN ha destacado tienen que ver con enfermedades como la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) o la enfermedad de Huntington, huérfanas de tratamientos modificadores de la evolución natural, y para las que han surgido investigaciones que abren la puerta a futuros tratamientos. En epilepsia o enfermedad de Parkinson se han añadido nuevas terapias que permiten controlar de una manera más adecuada la evolución de estas enfermedades.

Por el contrario, en la enfermedad de Alzheimer se han producido resultados negativos de algunas líneas de investigación terapéutica, sobre todo en los ensayos clínicos de fármacos “antiamiloide”. Sin embargo, se han abierto otras vías en la búsqueda de tratamientos que mejoren el pronóstico y modifiquen la evolución natural de esta enfermedad, por lo que es aquí donde se están centrando ahora los esfuerzos, principalmente con la apertura de la investigación a nuevas dianas terapéuticas “anti-TAU”. “Últimamente, también se está hablando de otro tipo de terapias, como la estimulación cerebral profunda y la plasmaféresis, pero tendremos que esperar y confirmar su eficacia ya que su utilidad es, de momento, cuestionable”, comenta Teresa Moreno.