La disfonía es la modificación de la voz causada por una anomalía de la vibración de los pliegues vocales. Se trata de uno de los problemas más habituales entre la población y un motivo frecuente de consulta en los servicios de Otorrinolaringología. En algunos grupos determinados, como el de los profesores, la prevalencia alcanza el 75%, ya que suele afectar en algún momento de su carrera profesional.

Para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de este síntoma, la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) dispone de la guía ‘Evaluación del paciente con disfonía’, elaborada por la Comisión de Laringología, Voz, Foniatría y Deglución de esta sociedad científica. Uno de sus objetivos es resaltar la necesidad de prestar atención a los problemas de voz y acudir a un especialista cuando una disfonía dure más de dos semanas.

Los trabajadores que emplean su voz para trabajar no suelen tomar medidas preventivas para evitar la disfonía, salvo contadas excepciones, como cantantes, locutores o actores de élite. En estos casos, es habitual que practiquen técnicas vocales, que son fundamentales para prevenir afonías, disfonías, ronqueras o bloqueos.

La SEORL-CCC recomienda la enseñanza y la práctica de técnicas específicas desde las carreras de Magisterio o Periodismo. Por lo general, los profesores, entrenadores deportivos, los teleoperadores y, en general, los profesionales para quienes la voz es una herramienta de trabajo no prestan especial cuidado a la misma y suelen sufrir trastornos de las cuerdas vocales con frecuencia.

Asimismo, los expertos recuerdan los beneficios de las vitaminas para evitar las infecciones en la zona de la cabeza y cuello. Por un lado, la vitamina A repara y regenera los tejidos, mientras que la vitamina E ayuda a estimular las defensas.

Profesión y hábitos tóxicos

La profesión del paciente debe tenerse en cuenta a la hora de abordar los problemas de voz. Su uso excesivo durante la jornada laboral puede contribuir a sufrir ciertos trastornos y afectar al resultado del tratamiento. También debe valorarse si el paciente trabaja en ambientes ruidosos, contaminantes o muy secos, o en contacto con sustancias químicas, etc. Además, el tratamiento con determinados medicamentos puede causar disfonía. Otros factores causantes o agravantes pueden ser los hábitos tóxicos como el consumo de tabaco y/o alcohol.

Alteración del timbre vocal

La alteración del timbre vocal es el síntoma más característico de la disfonía, conocido también como ronquera. El abordaje precoz de estos problemas de la voz es fundamental para evitar un agravamiento de la situación, así como para detectar la aparición de patologías más graves, como el cáncer de laringe.

La exploración de la voz incluye la visualización directa de la laringe por medio de distintas técnicas, englobadas con el término laringoscopia. Por un lado, la laringoscopia flexible permite valorar la voz cantada al realizarse a través de la nariz. Además, se emplea la laringoscopia rígida para explorar las cuerdas vocales con una calidad de imagen que posibilita detectar patologías difíciles de evaluar con otras técnicas. Los otorrinolaringólogos defienden la especialización a la hora de realizar estas pruebas diagnósticas exploratorias, que, si bien son mínimamente invasivas, suponen ciertos riesgos para el paciente. El profesional sanitario que practique estas pruebas debe tener un conocimiento exhaustivo de la anatomía laríngea, de la faringe y de la fosa nasal.