Impedir el inicio del tabaquismo en jóvenes para prevenir el cáncer de laringe. Ese es el objetivo que se marca la campaña “Ponle un cero al tabaco” y con la que la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC) busca concienciar a los jóvenes entre los 14 y los 18 años.

De hecho, se calcula que el tabaco es la segunda droga más extendida en este grupo de edad tras el alcohol, hasta el punto de que el 38,4 por ciento de los alumnos han fumado alguna vez en su vida. Asimismo, según diferentes estadísticas, cabe destacar que  la edad media de inicio de su consumo se produce a los 13,9 años, mientras que a los 19 el 60 por ciento de los jóvenes ya lo han probado. En cuanto a la adquisición del hábito de fumar a diario se observa que la edad media se sitúa a los 14,6, menos de un año después de haber probado el primer cigarro.

Teniendo en cuenta estos datos, el objetivo de la SEORL-CCC es que otorrinolaringólogos especialistas en cirugía de cabeza y cuello recorrerán institutos de distintas partes de la geografía española para transmitir a los adolescentes las consecuencias del tabaco, tanto en la salud, como en la calidad de vida y en la libertad.

La edad de inicio como factor de riesgo

A este respecto, Ana Sánchez-Prieto, miembro de la SEORL-CCC y coordinadora de la campaña Ponle un cero al tabaco ha querido explicar que “el consumo de tabaco es el factor de riesgo más importante en el cáncer de cabeza y cuello, en general, y más en particular del cáncer de laringe y faringe, donde la mayor parte de casos que vemos tienen que ver con que el paciente ha estado fumando desde la adolescencia”.

En concreto, según un trabajo publicado este año en Cancer el tabaco el consumo de cigarros se asocia a más de la mitad de los nuevos casos de cáncer. De hecho, el consumo de tabaco se asocia como factor de riesgo para 18 tipos diferentes de cáncer, aunque muchas personas solo lo asocien al cáncer de pulmón. Por otra parte, diferentes estudios señalan que la edad de la adolescencia es más susceptible a la adicción a la nicotina.

Por último, Pablo Parente, presidente de la Comisión de Cabeza y Cuello y Base de Cráneo de la SEORL-CCC, hacía hincapié en que España tiene una tasa de incidencia de cáncer de laringe especialmente alta debido al exceso en el consumo de tabaco registrado durante años. Los últimos datos apuntan a tasas de hasta 5,6 por cada 100.000 habitantes. Además, “según diferentes informes, la tasa de carcinomas orales ha aumentado en los países con bajo nivel de ingresos o nivel medio-bajo debido a la adicción a los cigarrillos”, concluye el experto.