La sepsis afecta a 50.000 personas al año en España y provoca 17.000 muertes. Para disminuir estas cifras es vital contar con un precoz, al tratarse de un proceso tiempo-dependiente en el que cada minuto cuenta. De hecho, por cada hora de retraso en la correcta administración de antibióticos, la mortalidad aumenta un 7,6. A este respecto, los biomarcadores se presentan como una valiosa herramienta en la detección temprana de la sepsis, pero aún se necesita mejorar la investigación en torno a los mismos. En este contexto, la Fundación José Luis Castaño, de la Sociedad Española de Medicina de Laboratorio SEQCML, ha convocado la beca María Rosa Concustell.

Se trata de una beca que cuenta con la colaboración de Beckman Coulter, contribuirá a financiar un proyecto de investigación relacionado con la utilidad clínica de los biomarcadores en el manejo del paciente con sepsis. Como explica Antonio Buño, secretario del Patronato de la Fundación José Luis Castaño y jefe del Servicio de Análisis Clínicos del Hospital Universitario La Paz, “la investigación tanto clínica como traslacional es la única forma de avanzar en el conocimiento científico y permitirá que los pacientes se beneficien de nuevas herramientas diagnósticas, donde se incluyen biomarcadores y opciones terapéuticas novedosas”.

La necesidad del rigor científico

En cuanto al trabajo que ocupa esta beca, Buño aportaba que “los trabajos deben tener un diseño metodológico correcto para que podamos obtener respuestas concretas que sean útiles para poder ser aplicadas a la práctica clínica diaria. Es en este punto donde la Fundación José Luis Castaño de la SEQCML quiere aportar su granito de arena, posibilitando ayudas a nuestros socios y contribuyendo a asegurar el rigor necesario para hacer una investigación de calidad”.

Asimismo, el trabajo conjunto entre los profesionales del laboratorio clínico y la industria, que permite la concesión de la beca María Rosa Concustell, es valorado muy positivamente por la presidenta de la SEQCML,  Imma Caballé. Según la experta “estamos más familiarizados con las ayudas para formación y asistencia a reuniones científicas y congresos, que son muy importantes; sin embargo, dedicar esfuerzos a investigación es también algo necesario y de extrema utilidad, puesto que esta vertiente nos permite avanzar en el conocimiento científico”.

Cabe recordar que desde su creación, la Fundación ha concedido 11 becas a la investigación, decisión que va a cargo de un consejo asesor científico independiente del patronato, formado por socios de la SEQCML. En esta ocasión, la beca ha recibido un año más el apoyo económico de 6.000 euros por parte de Beckman Coulter, laboratorio especializado en herramientas innovadoras de diagnóstico.