La Sociedad Española de Reumatología ha elaborado un vídeo sobre arteritis temporal de células gigantes. El mismo está enmarcado en la campaña de concienciación ‘Ponle nombre al reuma’. El término vasculitis engloba un conjunto de enfermedades cuya característica principal es la inflamación de los vasos sanguíneos. Se trata de patologías autoinmunes sistémicas poco frecuentes y de gran complejidad. Estas se diferencian entre: vasculitis de vaso grande, de vaso mediano y de vaso pequeño.

“El seguimiento por parte del reumatólogo es fundamental para vigilar de forma rigurosa la evolución de la enfermedad”, explica Javier Loricera, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (Santander). Según el experto, instaurar un tratamiento óptimo precoz y evitar posibles complicaciones como la ceguera. “En concreto, el tratamiento fundamental de esta enfermedad son los corticoides, aunque en los últimos años se han desarrollado nuevos fármacos”. De esta forma, destaca que, con un manejo adecuado por parte del reumatólogo y con un tratamiento correcto, la mayoría de las vasculitis logran una evolución aceptable”.

Perfil de las arteritis temporal de células gigantes

Los síntomas más característicos de la arteritis temporal de células gigantes son el dolor de cabeza (especialmente las sienes); cansancio mandibular al comer y alteraciones visuales (visión doble, pérdida de visión de algún ojo, visión borrosa y hasta ceguera).

Hay que destacar que la arteritis temporal de células gigantes se caracteriza por la inflamación de las arterias de mediano y gran calibre, con una predilección especial por las arterias craneales del arco aórtico que irrigan territorios extracraneales. Afecta principalmente a personas mayores de 50 años.  Su incidencia aumenta con la edad, alcanzando un pico máximo entre los 70-79 años, siendo más frecuente en mujeres.