Ante las situaciones provocadas por la pandemia de COVID19, mantener el nivel de motivación en los equipos es fundamental. Es por ello que la Sociedad Española de Reumatología propone un decálogo de ideas clave para mantener la motivación en un Servicio de Reumatología. Aunque las mismas pueden servir a otras especialidades.

Entre otras cuestiones plantean que para mantener la motivación es imprescindible que nuestro locus de control sea interno: el resultado depende de nosotros. De esta forma, la estabilidad mental entre la razón, la afectividad y la voluntad es imprescindible si queremos estar motivados.  Así, se deja claro que la motivación se basa en un maduro autoconocimiento.

Entre las ventajas de contar con personal motivado, destacan que la persona motivada se implica personalmente a la hora de introducir cambios en el Servicio. Asimismo, la persona motivada se marca metas asequibles, medibles y alcanzables.

Por otra parte, el líder motivado habla poco de los problemas y mucho de las soluciones. Sin embargo, para motivar al resto del Servicio debemos saber cómo son los demás. Así, para que un Servicio esté motivado debe aprender a trabajar en equipo no por libre.

Problemas asociados a la falta de motivación

Según este mismo decálogo, la persona motivada no entra en pánico ante el conflicto. Sabe cómo gestionar el estrés. Sin embargo, la realidad es que la desmotivación del personal sanitario y el síndrome de burnout se ha agudizado en España en los últimos años.

Se estima que las personas adultas invierten casi un tercio de su vida en el lugar de trabajo. El estrés laboral asociado a situaciones de tensión produce consecuencias para la salud física y mental de las personas. El estrés laboral y el síndrome del profesional quemado (burnout) son las principales consecuencias derivadas de las situaciones de tensión constantes en el trabajo. Todo ello disminuye notablemente la motivación, no solo de la persona que se encuentra en dicha situación, sino de todo el equipo.