La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) ha dado a conocer sus aportaciones al Proyecto de Real Decreto de Vigilancia en Salud Pública. De esta forma, los epidemiólogos y epidemiólogas han enviado sus peticiones por escrito al Ministerio de Sanidad. Entre las mismas, destaca la demanda de que la nueva norma contemple la vigilancia de los determinantes sociales de salud y de las desigualdades de salud, así como de la mortalidad y sus causas.

Asimismo, aunque desde la SEE aseguran que las enfermedades infecciosas son muy importantes, creen que la nueva Red de Vigilancia debe incluir también el seguimiento de las enfermedades crónicas no transmisibles. Es el caso de enfermedades como el cáncer o las patologías cardiovasculares.

También advierten de que para que exista un sistema de alerta precoz que permita actuar lo más rápido posible, es necesario que la red se dote de los recursos humanos y materiales suficientes. Para ello se deben respetar los derechos laborales del personal, que ha de ser retribuido de manera adecuada.

Asimismo, además de los aspectos contemplados en el documento de consulta pública previa, se debe incorporar la investigación como una de las señas características de la Red de Vigilancia. Para ello es necesario implementar sistemas que evalúen su funcionamiento.

Real Decreto de Vigilancia en Salud Pública

El Proyecto de Real Decreto de Vigilancia en Salud Pública ha permanecido en estado de consulta hasta el 2 de marzo. El documento busca establecer el marco normativo en el que se desarrollará la vigilancia de salud pública en España en los próximos años.

La SEE ha participado, como sociedad federada, en el documento remitido por la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS). Es por ello que recuerda que este Real Decreto ya estaba previsto en la Ley 33/2011, de 4 de octubre. Es decir, que llegaría con 11 años de retraso. Además, llega tras la irrupción de una pandemia que ha hecho tambalear los cimientos de todo el sistema sanitario. “La pandemia de la Covid-19 no ha hecho sino agudizar, más todavía, su necesidad, y ha puesto de manifiesto las carencias existentes”, concluye la SEE.