El impulso que la tecnología ha tenido en el ámbito sanitario ha cambiado la manera en la que se hace medicina. La actual pandemia ha supuesto un empuje importante en la trasformación de la asistencia sanitaria, pero aún se necesita avanzar en ese proceso. Herramientas como la tecnología en la nube están protagonizando ese cambio y son el motor que va a acelerar el desarrollo de la medicina de precisión y la investigación médica.

El almacenamiento y tratamiento de los datos por parte de las organizaciones sanitarias es una de las claves para  mejorar la atención personalizada y los resultados en salud. Un avance que se hace posible gracias a la colaboración de centros y profesionales sanitarios con socios tecnológicos con plataformas capaces de desbloquear el potencial de los datos, incrementar el ritmo de la innovación y personalizar el proceso médico.

En este contexto, la tecnología de la nube o cloud computing permite ofrecer servicios de computación a través de internet sin que el usuario tenga que realizar ninguna descarga o instalación, reduciendo los tiempos de trabajo, así como los costes.

Ejemplos de cómo la tecnología está transformando la asistencia sanitaria a gran escala han sido recopilados por Amazon Web Services (AWS) e Intel en el ebook de descarga gratuita: ‘El futuro de la asistencia sanitaria en la nube’.

Almacenamiento seguro y accesible

En el campo de la medicina de precisión son esenciales los análisis genómicos y las imágenes y dinámicas moleculares. Para ello, se requieren potencia de procesamiento y gestión significativa de datos. Illumina, compañía líder en el ámbito de la genómica, ofrece soluciones basadas en micromatrices y secuenciación de ADN para el análisis de la función y variación genética en Oncología. Genera el 90% de la secuenciación de ADN a escala mundial.

La compañía cuenta con una plataforma de software: BaseSpace Sequence Hub, tecnología basada en la nube de AWS utilizada a diario por miles de investigadores. Su utilidad es procesar, analizar y gestionar los datos genómicos generados en sus sistemas a menor coste obteniendo respuestas de forma rápida.

Rapidez y precisión en el diagnóstico

La secuenciación del genoma humano costó 3.000 millones de dólares y 13 años. Hoy secuenciar un genoma puede realizarse en poco más de 48 horas y costar una tercera parte. Este proceso también es gracias al impulso de la tecnología de la nube.

El Munich Leukemia Laboratory, un laboratorio que se dedica a investigar la leucemia en Alemania, utiliza una secuenciación de nueva generación para acelerar el procesamiento de sus datos genómicos.

Para incrementar el rendimiento y mantener sus estándares de protección de datos utiliza BaseSpace de Illumina. Desde 2018, el laboratorio ha generado más de 2,4 petabytes de datos a partir del análisis de los genomas de más de 4200 pacientes. Ambos son casos de éxito recogidos en el libro.

Tecnología frente a la COVID-19

También se recogen otros ejemplos de compañías que han utilizado la tecnología para cambiar su modo de trabajar con respuestas innovadoras a los actuales desafíos sanitarios. Brain Power, por ejemplo, ha desarrollado un sistema de inteligencia artificial (IA) para analizar el lenguaje corporal de niños con autismo y TDAH que puede monitorizar en tiempo real.

La sudafricana Hyrax Biosciences y la estadounidense Dante Labs han usado la tecnología en la lucha frente a la COVID-19. La primera utilizando su plataforma tecnológica para automatizar la secuenciación genética de los genomas del SARS-CoV-2 y realizar un rastreo de la transmisión del virus. La segunda aplicando su tecnología para desarrollar rápidamente una prueba de anticuerpos frente al virus causante de la actual pandemia.

Asistencia clínica mediante la tecnología

En otro compendio digital: Redefiniendo la asistencia sanitaria gracias a la nube’ -también de descarga gratuita-, AWS e Intel han recogido casos más centrado en el ámbito asistencial.

Uno de ello es Unimed Belo Horizonte, una cooperativa brasileña de más de 5.000 médicos que ha implementado un modelo de IA para gestionar las peticiones médicas. Esto podría parecer relativamente sencillo, pero si hablamos de 180.000 solicitudes mensuales ya no lo es tanto.

Otro es el de la compañía suiza Medisanté que utiliza el internet de las cosas (IoT) para integrar los datos sanitarios generados por los pacientes en sus domicilios con los sistemas clínicos de todo el mundo. De manera que cualquier médico de cualquier país pueda acceder a esos datos si fuera necesario para un acto clínico.

Radiografías en directo con imágenes en 3D, asistencia virtual a pacientes que viven en zonas remotas, centros de atención telefónica ininterrumpida las 24 horas todos los días de la semana… son más casos de la aplicación de la tecnología cloud a la asistencia sanitaria.

Los profesionales sanitarios pueden conocer en detalle estos casos y otras iniciativas sanitarias escalables y seguras a través de los ebooksEl futuro de la asistencia sanitaria en la nube’ y ‘Redefiniendo la asistencia sanitaria gracias a la nube’.