La telemedicina, Atención Primaria y Salud Pública tendrán un papel protagonista en la contención de la epidemia, especialmente en la realización de test, el aislamiento y la trazabilidad de contactos, junto con la atención domiciliaria y en las residencias”, según ha comentado Beatriz González López-Valcárcel, profesora de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, quien considera que este protagonismo marcará el futuro del Sistema Nacional de Salud (SNS). Esta catedrática e investigadora en Economía de la Salud ha participado en el encuentro digital ‘El futuro del Sistema de Salud tras la crisis del Covid-19’, organizado por la Universidad de la Laguna de Tenerife.

En la webinar también han intervenido el economista Guillem López-Casasnovas, de las Universidades Pompeu Fabra de Barcelona y La Laguna; Ignacio Abásolo Alessón, del Departamento de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, y Gustavo Marrero, catedrático de Fundamentos del Análisis Económico de la Universidad de La Laguna.

Telemedicina y Atención Primaria

En su intervención, Beatriz González ha comentado que, “paradógicamente, la crisis COVID-19 puede ser una oportunidad para el SNS, ya que se han producido cambios necesarios que no se habían acometido antes” y que no deben ser revertidos. Por ejemplo, se ha producido “un reposicionamiento de valores sociales a favor de la salud y el SNS público de cobertura universal, con financiación pública y foco en Atención Primaria”.

También se ha referido a la “atención sanitaria virtual”: “Hemos aprendido que se puede hacer muchísimo por los pacientes a distancia”. Esta especialista en Economía de la Salud ha mencionado la necesidad de aumentar el gasto sanitario, socialmente priorizado y sin perder de vista la eficiencia, y ha considerado “esencial el liderazgo a nivel de mesogestión y gestión clínica”.

Cambios en RR. HH.

Otra de sus conclusiones es que los recursos humanos (RR. HH.) necesitan “herramientas de gestión más ágiles, con un cambio de marco legal”. Beatriz González prevé aumentos de plantillas, con una mayor necesidad relativa de perfiles determinados, como microbiólogos o internistas. Asimismo, ha destacado que a nivel profesional habrá “más trabajo multidisciplinar”, así como “mayor versatilidad de especialistas”. “Todos los profesionales tendrán formación COVID-19, ya que esta enfermedad no es exclusiva de una especialidad”. Finalmente, ha considerado necesario “agilizar las políticas de personal”, y ha mencionado medidas como terminar con los procesos de las OPE para que haya plantillas más estables, así como cambios en la gestión del SNS.

Todo es COVID

“Ahora todo es COVID”, ha insistido Beatriz González. Entre los pasados meses de marzo y abril, el 80% de la atención hospitalaria ha sido COVID, y el 85% de UCI. En cuanto al consumo de recursos, en la planta de hospitalización la estancia media ha sido de 11,7 días, con un coste medio de 5.600 euros. En UCI la estancia media ha sido de 22 días, con un coste medio de 40.000 euros.

Aparte de la telemedicina y la Atención Primaria, esta especialista también ha hablado de las esperanzas en la investigación: “Hasta que no tengamos vacuna, no vamos a salir de esta situación. Estamos todavía en el principio. La Sanidad pública ha recuperado valoración social, mientras que en la Sanidad privada se han realizado ERTES. Si miramos el futuro inmediato a uno o dos años vista, serán necesarios más recursos para la Sanidad, un gran aumento del gasto sanitario público. No solo para aprovisionarnos de kits de diagnóstico, material de protección, vacunas, medicamentos, etc., sino que también necesitaremos nuevos respiradores, y, en general, una ampliación de la capacidad útil del hospital. Además, es necesario reforzar la red de trazabilidad de los contactos, que debe estar liderada por Atención Primaria, junto con el seguimiento de la epidemia y de los posibles rebrotes. Por otra parte, debe haber una vigilancia de todas esas patologías que han estado silenciadas entre marzo y mayo”.

Aciertos y errores

Por su parte, Guillem López-Casasnovas ha manifestado que el protagonismo en el abordaje de la COVID-19 ha sido para la Atención Hospitalaria, que “ha salido fortalecida de esta crisis”. Como aspectos positivos en la gestión de la pandemia, este experto ha destacado la versatilidad de todos los especialistas, que ha permitido “tomar decisiones en 15 minutos”. También ha elogiado la movilización de recursos y cierta polivalencia, así como la coordinación “aceptable entre los sectores público y privado y la compra de inputs”.

En cuanto a los errores, ha destacado, en primer lugar, “las actuaciones tardías”, seguidas por “la improvisación” y también los problemas de comunicación. Según ha dicho, se han producido errores en la anticipación de vías de transmisión (virológica, social), fallos en cálculos de inmunizaciones de rebaño, en la gestión de datos y de los modelos predictivos.

Respecto al futuro, ha mostrado su confianza en la “financiación europea condicionada”, que supondrá una ocasión para “reestructurar el sistema”. “Ahora o nunca”, ha dicho: “La sostenibilidad del modelo, contra el low cost (bajo coste) y a favor del Green Deal (pacto verde)”.