“Es primordial incorporar a la Estrategia de Salud Digital del Sistema Nacional de Salud (SNS) un plan de formación que garantice que los profesionales sanitarios, decisores, así como gestores dispongan de los conocimientos adecuados en el ámbito digital”. Esta es la opinión del doctor Álvaro Rodríguez-Lescure, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), uno de los expertos que proponen una transformación digital del sistema sanitario basada en la tecnología, la formación de los sanitarios y un cambio cultural, al tiempo que organizativo.

El grupo multidisciplinar de expertos, a partir del estudio de iniciativas relevantes de nuestro entorno, elaboró “una propuesta de recomendaciones para la transformación digital del sistema sanitario para la incorporación de la Medicina Personalizada de Precisión”. Este documento, impulsado por la Fundación Instituto Roche, se ha presentado recientemente. En él se enumeran 50 recomendaciones de cinco áreas prioritarias que promoverán un cambio necesario para el sistema y con garantías para los pacientes.

La cuestión es que, tal y como reconocen, uno de los principales retos a los que se enfrentará nuestro sistema sanitario en los próximos años será la transformación digital de sus estructuras y procesos.

En cinco áreas

Las recomendaciones, de gran utilidad para la plena transformación digital de la Sanidad, se centran en las siguientes áreas: innovación tecnológica e infraestructura digital; gobernanza, ética y regulación; organización de la información y seguridad; talento, formación y especialización y, por último, en un modelo asistencial y de salud pública.

Los expertos que han colaborado en la realización del informe también se refirieron en su presentación a algunas recomendaciones específicas del documento. En concreto, a la necesidad de crear una Agencia de Salud Pública. También detallaron que entre las recomendaciones se encuentra la realización de estudios que permitan conocer y comprender mejor las necesidades del paciente y sus familiares. “Y de este modo diseñar las herramientas para ofrecerles una respuesta más eficiente y personalizada; o la incorporación de los resultados obtenidos en proyectos de investigación de Salud Digital aplicada a Medicina Personalizada de Precisión en la práctica clínica”.

El presidente de SEOM incidió en el aspecto del documento dedicado a la formación. “Tanto los profesionales como los gestores y actores implicados en el SNS deben de tener los conocimientos adecuados”.

Competencias transversales

En esta línea, el informe destaca la necesidad de incorporar nuevas competencias transversales dentro de la formación de grado de Medicina y Enfermería sobre genética, consejo genético y ciencia de datos, así como un módulo transversal para Medicina Personalizada de Precisión y Salud Digital a través de distintos agentes.

Rodríguez-Lescure incidió en que la crisis sanitaria actual ha dejado al descubierto la necesidad de reforzar las estructuras de información compartida desde las Administraciones que dejen atrás la distancia entre los niveles asistenciales y con el ámbito investigador, asegurando la continuidad asistencial y conectando la historia clínica electrónica con otras fuentes de información como herramienta para la investigación. Y para la generación de nuevo conocimiento en el área de la Medicina Personalizada de Precisión.
En la presentación del documento, Adrián Llerena, catedrático de Farmacología Clínica y presidente de la Sociedad Española de Farmacogenética y Farmacogenómica (SEFF), reconoció que la tecnología ha ido por delante de su propia aplicación en el SNS.

Para el director científico del Proyecto de Implementación de la Medicina Personalizada en el Servicio Extremeño de Salud, “el reto al que nos enfrentamos actualmente es incorporar a la práctica clínica y a la investigación los avances que se van dando en otros campos de la ciencia”.

Como en la actualidad contamos con más información de la que somos capaces de utilizar, Llerena sostiene que la transformación digital es clave “para darle al profesional las herramientas que permitan manejar información compleja y optimizar los tratamientos para los pacientes”.

Estructuras dependientes de Sanidad

En opinión de Joaquín Dopazo, director del área de Bioinformática de la Fundación Progreso y Salud (Junta de Andalucía), la iniciativa internacional más aplicable a España es el proyecto Genome England (Reino Unido). Se trataría de generar una estructura que dependiera del Ministerio de Sanidad “que favoreciese el uso de datos genómicos de cualquier comunidad autónoma y que favoreciese el uso de los datos genómicos y clínicos asociados en la práctica clínica”. Lo que, en su opinión, “sería un gran paso”.

Según Dopazo, el Plan de Medicina Personalizada nacional, cuya primera parte es el proyecto IMPaCT, persigue algo similar. Sin embargo, considera importante comenzar a recortar diferencias con los países europeos de nuestro entorno. Y es que, en su opinión, “tanto la ciudadanía como el Estado tienen que estar convencidos de que invertir en I+D no es un gasto, sino una inversión rentable a medio-largo plazo”. “No hay que hacer toda la transformación de golpe, pero no se puede posponer más”, alerta. Muchos de los consejos del informe no se refieren solo a gastos, sino a la manera de eliminar barreras administrativas que lastran las posibilidades de digitalización del sistema sanitario. En este sentido, los expertos coincidieron en que los fondos europeos de recuperación pueden ser una buena oportunidad para financiar proyectos en esta dirección.

Acceso en igualdad

En la misma línea que el resto de los expertos, Pablo Serrano Balazote, director de Planificación del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, explicó que el reto digital está en el acceso en igualdad de toda la ciudadanía. “Para ello, la tecnología de interés público debe estar disponible al margen del nivel económico y educativo”. En su opinión, “la transformación digital del SNS debe contribuir a la sostenibilidad, facilitar la incorporación de ciudadanos y pacientes y garantizar la equidad”.

Por su parte, para Consuelo Martín de Dios, directora gerente de la Fundación Instituto Roche, el informe pone de manifiesto la relevancia de impulsar la innovación tecnológica, “pero también de disponer de una infraestructura digital conectada, con una adecuada gobernanza y regulación que garantice la implementación efectiva de la Salud Digital bajo los valores fundamentales desde la bioética”, sentenció.


 

EN CIFRAS

  1. En 2019, el gasto total del sistema sanitario español supuso un 9 por ciento del PIB, considerando la suma de los recursos asistenciales públicos (6,4 por ciento del PIB) y privados (2,6 por ciento del PIB).
    2. Como parte del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2021, el Ministerio de Sanidad ha propuesto la inversión de 400 millones de euros para el Plan de Renovación de Tecnologías Sanitarias, más de 295 millones de euros para la Estrategia de Salud Digital del Sistema Nacional de Salud y la creación de un nuevo Centro Estatal de Salud Pública, entre otras medidas.
    3. Además, el Gobierno ha puesto en marcha la nueva infraestructura de Medicina de Precisión, IMPaCT, que cuenta con 25,8 millones de euros en subvenciones y supone el primer paso para poner en marcha la Estrategia Española de Medicina Personalizada.
    4. Esta convocatoria, enmarcada en la Acción Estratégica en Salud 2017-2020 del Instituto de Salud Carlos III, supone un nuevo paso hacia la implantación de la Medicina Personalizada de Precisión en el SNS, a través de una estrategia basada en la ciencia y la innovación, que contará en 2020 y 2021 con 77,3 millones de euros para su desarrollo.

 


 

Federico Plaza, vicepresidente de la Fundación Instituto Roche

“Los fondos europeos son una oportunidad única para digitalizar el SNS”

La transformación digital es un cambio cultural, organizativo. ¿Sin su correcta implementación al SNS será posible la rápida incorporación de la Medicina Personalizada de Precisión, la Medicina del futuro en el sistema?

Efectivamente, la transformación digital es un cambio necesario en nuestro sistema de salud para facilitar la incorporación de la Medicina Personalizada de Precisión en el Sistema Nacional de Salud. Cuando hablamos de transformación digital nos referimos a un cambio cultural y organizativo, un proceso en el que fluye la información, y en el que la gestión y las decisiones clínicas se van a basar en herramientas tecnológicas y datos. Y esto afecta a la forma de investigar, pero también a la forma de generar conocimiento y medición de resultados. Todo ello permitirá llevar a cabo una Medicina más individualizada, adaptada a cada paciente.

¿Cuál es la hoja de ruta para su puesta en marcha?

Este documento fue concebido antes de la pandemia, porque pensábamos que, tras nuestra propuesta de recomendaciones para un plan de Medicina Personalizada de Precisión, la Salud Digital era el siguiente capítulo que debíamos abordar para colaborar a traer al presente la Medicina del futuro. Sin duda, la pandemia que hemos vivido ha tenido un impacto directo sobre cómo gestionamos la salud de nuestros pacientes; pero al mismo tiempo ha supuesto un acelerador para ciertos cambios que se tenían que producir en nuestro sistema de salud.  Este informe, que está guiado por los expertos, por los que saben, va a ser de gran interés para políticos, gestores, reguladores. Nuestro objetivo es que se den la mano y estén conectados los que conocen el sistema, sus necesidades, las nuevas tecnologías, y quienes tienen que tomar las decisiones en el ámbito de lo público. Por eso hemos contado con los expertos, pero también lo hemos hecho llegar a las autoridades sanitarias y hemos solicitado una reunión con la ministra de Sanidad, así como a todos colectivos implicados con la transformación digital del sistema sanitario. Nuestro modelo a seguir, la ruta que nos guía, es la misma que seguimos con el documento de propuestas para un plan de Medicina Personalizada de Precisión; que ha podido servir como referencia para la propuesta aprobada por parte del ministerio basada en el enorme trabajo que realizó la ponencia del Senado, en la que también tuvimos la suerte de participar como ponentes.

¿Con la propuesta que han elaborado, ante la pandemia, tienen los gestores, políticos, la administración sanitaria, en general, excusas para retrasar la transformación digital?

Los expertos que han compartido con generosidad toda su experiencia y su tiempo para la elaboración de este documento nos han ayudado a trazar una hoja de ruta para esta transformación digital. Sabemos que no es cosa de un día o dos, pero también sabemos que es inaplazable si queremos que España no pierda este tren. Una de las cosas más destacadas del documento es que aterriza en propuestas y recomendaciones concretas en cinco áreas prioritarias. Y muchas de ellas, como destacan sus autores, no implican ningún gasto ni inversión para el sistema, sino que se trata de llevar a cabo un cambio cultural y ciertos cambios organizativos que nos permitan empezar a derribar barreras para trabajar en esta senda. Es hora de contar con un sistema interoperable en el que los datos que se vuelcan en un servicio o área del hospital estén fácilmente disponibles, con todas las garantías y seguridad para el paciente, para poder ofrecer una fotografía completa del paciente. Como se comentó en la presentación del informe a los medios de comunicación, es importante que se produzca un cambio en el proceso de toma de decisiones médicas, en el diagnóstico, en la prescripción de medicamentos y en la evaluación de la eficacia y seguridad de los fármacos basada en el dato, con la ayuda de la tecnología disponible que nos permita tener una fotografía completa del paciente, de posibles interacciones, así como los genes que influyen en su respuesta a fármacos.

En este acto se dejó claro que incorporar las herramientas tecnológicas serviría para la mejor asistencia de los pacientes y para la sostenibilidad del sistema. ¿Se necesita un plan estratégico nacional que contara con todas las comunidades autónomas?

Sin duda, el documento pone de manifiesto la relevancia de aspectos tan destacados como la necesidad de impulsar la innovación tecnológica y de disponer de una infraestructura digital interconectada, así como de establecer acciones que aseguren la gobernanza y regulación para garantizar la implantación efectiva de la Salud Digital bajo los valores fundamentales de la bioética. El área de la gobernanza ocupa un capítulo destacado en la propuesta y no podemos obviar que nuestro sistema sanitario está descentralizado.  En este sentido, desde el Ministerio de Sanidad se han empezado ya a definir acciones que sitúan a la Salud Digital como una prioridad absoluta. Como la creación de la nueva Secretaría General de Salud Digital, Información e Innovación del Sistema Nacional de Salud y la puesta en marcha de una Estrategia de Salud Digital, que contará con la colaboración de las comunidades autónomas y con la participación de los sectores y actores implicados.  Damos la bienvenida a todos estos esfuerzos que sin duda nos permiten seguir avanzando hacia la elaboración de una   Estrategia de Salud Digital del Sistema Nacional de Salud, liderada por el Ministerio de Sanidad a propuesta del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y aprobada por el Parlamento, con la participación de todos los agentes del sector, públicos y privados, y garantizando una cogobernanza con las comunidades autónomas.

¿El documento puede servir de punta de lanza para los planes?

Sin duda nuestro objetivo es contribuir y aportar. De la misma manera que nuestra ‘Propuesta de Recomendaciones para una Estrategia Estatal de Medicina Personalizada de Precisión’ ha servido como referencia en los trabajos de la ponencia del Senado y los proyectos impulsados por el Ministerio de Sanidad en este terreno. En esta ocasión, el trabajo que han realizado los especialistas sienta las bases que permitirán impulsar la Transformación Digital del Sistema Nacional de Salud para la plena incorporación de la Medicina Personalizada de Precisión. Por eso, la propuesta se ha trabajado de manera consensuada, con un magnífico grupo multidisciplinar de expertos, y confiamos en que este trabajo sea de utilidad para la Transformación Digital del Sistema Nacional de Salud con el máximo beneficio para los pacientes y nuestro sistema sanitario.

¿Habría que visibilizar más entre la población en general, también entre los profesionales, la necesidad de caminar hacia esta Medicina del futuro, que ya es presente?

Esto que me pregunta es importante porque uno de los puntos importantes que se aborda en la propuesta es la brecha digital. Si queremos que la transformación digital beneficie por igual a toda la población, debemos trabajar de la mano de todos los agentes del sistema para asegurar que este cambio llega por igual a toda la población. Precisamente una de las recomendaciones del documento en el área 2, dedicada a la gobernanza, subraya la necesidad de evitar las brechas digitales entre ciudadanos a través de formación e inversión en infraestructura asegurando la conexión a toda la sociedad.

En este cambio de paradigma hay que contar no solo con gestores, sino también con los profesionales, que tendrán que cambiar el “chip” asistencial y de investigación. ¿Habrá que atraerles con datos, estudios?

Sin duda, el diseño de una estrategia estatal en materia de transformación digital en salud debería formar parte de un planteamiento de país para promover la inversión en investigación, captar talento, impulsar iniciativas y promover estrategias comunes entre sector público y privado. Y eso no es posible sin los recursos técnicos, humanos y económicos necesarios y establecer una hoja de ruta de inversión en tecnología. En el caso concreto de los profesionales sanitarios, el documento contempla un área completa de recomendaciones a lo que llamamos “Talento, formación y especialización”. Para asegurar una transformación digital plena y efectiva, es necesario que tanto los profesionales sanitarios como los gestores y actores implicados en el sistema sanitario dispongan de los conocimientos adecuados. Para ello es necesario contar con programas de formación y de captación de talento, nuevos planes de formación que incorporen estas nuevas competencias digitales.  Si queremos tener éxito en el proceso necesitaremos incorporar informáticos médicos, especialistas en interpretación, análisis y gestión de datos, bioinformáticos/expertos en biomedicina computacional y responsables de la seguridad de la información (CSIO, por sus siglas en inglés), entre otros. Otra de las recomendaciones de los expertos es la creación de la especialidad de Genética Clínica, así como la figura del informático biomédico interno residente, siguiendo el modelo MIR, FIR o BIR. Estoy convencido de que este capítulo será sin duda de gran interés para los lectores de EL MÉDICO y les animo a leerlo con detenimiento.

La Medicina de Precisión permite, como se ha señalado, que se utilicen mejor los recursos y también evita sufrimiento a los pacientes por efectos adversos de los medicamentos. ¿Para ello será clave la evaluación? ¿Se está por la labor?

La evaluación es uno de los pilares clave de este proceso. Una de las iniciativas internacionales que han analizado los especialistas para evaluar experiencias que pudiesen ser aplicables a España es precisamente la Estrategia Global de Salud Digital de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que cuenta con múltiples manuales relacionados con el seguimiento y evaluación de las intervenciones. Y en este sentido giran también varias de las 50 recomendaciones concretas que plantea el documento, como impulsar la evaluación y medición de resultados en salud en el contexto de la Medicina Personalizada de Precisión, mediante la recogida y análisis de datos relevantes y de calidad, o establecer sistemas de acreditación y evaluación de unidades de Medicina Personalizada de Precisión y de Salud Digital en el Sistema Nacional de Salud. No podemos tomar decisiones sin una evaluación crítica de la evidencia para la realización de inversiones informadas en intervenciones de Salud Digital. Los datos y la evidencia deben guiar nuestras decisiones; no solo en beneficio del paciente, sino también para una mayor sostenibilidad y eficacia del sistema sanitario.

Como ha subrayado, los fondos europeos son una oportunidad que no hay que desperdiciar en la digitalización del SNS. ¿Cree que les tendrán en cuenta? Si se hicieran las cosas bien, ¿podría situarse España en buen lugar respecto a los países de su entorno?

Vivimos un momento de especial oportunidad. Los fondos europeos para la reconstrucción marcan unas prioridades muy claras, y precisamente incluyen entre ellas también la modernización de los servicios que presta la Administración, su digitalización. Y esto conecta directamente con la transformación digital del sistema sanitario. Ahora, con estos fondos, contamos con un soporte especial para ello; estamos ante una oportunidad que no podemos perder y es necesario un coliderazgo entre el Estado y las comunidades autónomas para aprovechar esta oportunidad.  Este proceso del que hablamos encaja muy bien con el fin de estos fondos estructurales, que se tienen que aplicar, además, en unos plazos estrictos. Hablamos de cantidades muy importantes que sin duda deberían servir de palanca relevante para conseguir la transformación de la que hablamos y que necesita nuestro sistema de salud. Es el momento de disponer de las plataformas tecnológicas necesarias, de contar con una historia clínica digital e interoperable, y de la formación necesaria para que gestores y profesionales sanitarios cuenten con el manejo necesario en estas herramientas. Es el momento de que, si se aplican correctamente estos recursos, podamos orientarlos a estas iniciativas, que nos benefician a todos como pacientes o potenciales pacientes. ¡Aprovechemos la oportunidad!