La vacuna china contra la COVID-19 ya tiene su patente. Las autoridades chinas han aprobado la primera patente de una vacuna contra el nuevo coronavirus. Su esperanza es fabricarla en masa a corto plazo en caso de que empeoren los datos. China registra en la actualidad más de 89.400 casos.

La agencia de protección intelectual ha dado luz verde a la patente de una vacuna creada por la Academia de Ciencias Militares y la empresa Cansino Biologics. En marzo ya entró en la fase de ensayos clínicos, según ha comunicado la agencia de noticias Xinhua.

La vacuna china contra la COVID-19

La vacuna china ha superado las dos primeras fases, y ya habría demostrado crear inmunidad frente al virus en ratones. La prensa oficial ha indicado también que “puede crear una respuesta inmune celular y humoral en un corto periodo de tiempo”.

La pandemia de coronavirus ha derivado también en una carrera por la obtención de un vacuna eficaz. Rusia se convirtió la semana pasada en el primer país en informar del registro y la fabricación de una vacuna, bautizada como Sputnik V. 

Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reaccionado con cautela al anuncio de los científicos rusos. La OMS ha recordado que es necesario cumplir todas las fases de testeo antes de conseguir una licencia.

Asimismo, la Comisión Europea anunció el pasado 14 de agosto la firma de dos contratos con las farmacéuticas AstraZeneca y Johnson&Johnson para adquirir un total de 500 millones de dosis de la futura vacuna contra la COVID-19.

El acuerdo con AstraZeneca incluye 300 millones de dosis, con la opción de adquirir otros 100 millones, en nombre de los países del bloque europeo. Por su parte, el contrato con Johnson&Johnson comprende 200 millones de dosis y la opción de compra de otras 200. Parte de estas vacunas serán donadas a países de renta media y baja y se redistribuirán a través del Servicio de Acción Exterior.