Alemania declara obligatoria la vacuna contra el sarampión para determinados grupos de la población. Así, el Tribunal Constitucional de este país ha confirmado la obligatoriedad de la vacuna contra el sarampión, principalmente niños en edad escolar.

Desde el 1 de marzo de 2020, los centros infantiles alemanes solo pueden admitir niños a partir de un año si están vacunados o ya han pasado la enfermedad. Estas normas también se aplican a los niños cuidados por personas en su propio hogar.

Los padres de los niños que ya están en la guardería tenían hasta el 31 de julio de este año para presentar una prueba de que habían recibido la vacuna. No se excluye a ningún niño de la escuela por no estar vacunado, pero los padres pueden ser multados con hasta 2.500 euros.

El personal de los hospitales o centros médicos también debe estar vacunado o ser inmune al sarampión. Los nacidos antes de 1971 están exentos. La obligación de vacunarse contra el sarampión también se aplica en otras instalaciones donde se reúnen muchas personas, como por ejemplo, en los alojamientos para refugiados. Esto también incluye a los empleados, entre ellos los profesores y educadores.

Obligatoriedad de la vacuna contra el sarampión

En su sentencia, el Tribunal alemán ha rechazado varias demandas procedentes de familias afectadas. Ha argumentado que la injerencia en los derechos fundamentales no es insignificante, pero razonable. "Sin violar el derecho constitucional, el cuerpo legislativo ha dado prioridad a la protección de personas con riesgo de contagio de sarampión sobre los intereses de los niños y los padres demandantes", han dicho los jueces.

Jens Spahn, exministro de Sanidad de Alemania, ha defendido la medida antes de su puesta en marcha. "Demasiados niños en Alemania están en peligro innecesariamente, porque muy pocos están vacunados contra el sarampión".