Recibir la vacuna contra la gripe puede reducir el riesgo del infarto de miocardio en personas de 60 años o más.  Así se establece en un estudio publicado en la revista de la Asociación Americana del Corazón (JAHA, por sus siglas en inglés). El mismo se ha realizado en el Hospital Príncipe de Asturias (Madrid) . Para ello ha contado una muestra de 8.240 pacientes que sufrieron episodios de infarto en un periodo de cinco años.

Los resultados demostraron que la gripe y las bajas temperaturas se asociaron independientemente con un mayor riesgo de ese tipo de ataque cardíaco. Es por ello que las vacunas contra la gripe podrían reducir ese riesgo en mayores de 60 años. El informe también sugiere que el virus de la gripe juega un papel decisivo en la ruptura de las placas de ateroma (cúmulos de colesterol en la pared de una arteria) que causan el infarto. Así, según el autor del estudio Alberto García-Lledó, el mismo refuerza la idea de que “la herramienta de prevención más importante que tenemos es la vacunación”.

Mejorar tasas de vacunación en mayores de 60 años

El jefe de Cardiología del Hospital Universitario Príncipe de Asturias apunta también a otra cuestión.  Recuerda que los expertos de Salud Pública consideran que la tasa de vacunación contra la gripe debe situarse entre el 60 y 70 por ciento en las personas mayores de 60 años.  Esta nueva conclusión vendría a reforzar dicha recomendación.

La realización del estudio se basó en analizar la relación entre la gripe y el infarto de miocardio durante cinco periodos. Estos estuvieron comprendidos entre junio de 2013 y junio de 2018. Los pacientes evaluados sufrieron un infarto de miocardio en el que se confirmó la ruptura de una placa de aterosclerosis durante una angioplastia primaria (cateterismo cardiaco destinado a abrir la obstrucción causada por la placa de ateroma rota). Como variables asociadas se incluyeron la temperatura mínima y si los pacientes habían sido vacunados o no.