La vacuna de la tuberculosis mejora la inmunidad de la vacuna DTP. La administración de la actual vacuna BCG, contra la tuberculosis, mejora la inmunidad de la vacuna que protege de la difteria, el tétanos y la tosferina. Así lo ha indicado un estudio internacional publicado en la revista EBioMedicine (del grupo The Lancet).

En la elaboración de este proyecto han participado expertos en vacunas de la Universidad de Zaragoza y del CIBER de Enfermedades Respiratorias (CIBERES). Los resultados se han hecho públicos con motivo del Día Mundial contra la Tuberculosis que se conmemora el 24 de marzo.

Esther Broset y Federico Martinón-Torres son los autores principales del artículo ‘BCG vaccination improves DTaP immune responses in mice and is associated with lower pertussis incidence in ecological epidemiological studies’. Ambos han destacado que los resultados “abren perspectivas innovadoras para el uso de MTBVAC y BCG en humanos”.

“Aunque BCG ya no se encuentra en el calendario de vacunación de muchos países, incluido España, su inclusión en los programas de inmunización reporta numerosos beneficios. Puede potenciar el sistema inmune contra múltiples patógenos o incluso prevenir otras enfermedades con componente inmunológico”, han añadido.

Beneficios de la vacuna de la tuberculosis

La investigación demuestra que en los países en que se vacuna con BCG y DTP tienen hasta 10 veces menos incidencia de tosferina causada por Bordetella pertussis que los países que vacunan solo con DTP y no con BCG. Los autores del estudio han aportados varios estudios que descartan otros factores socioeconómicos que pudieran afectar en este resultado. Según han indicado, BCG ayuda a la vacuna DTP a reducir la incidencia de tosferina.

Esther Broset, bioquímica y doctora por la Universidad de Zaragoza, es coautora principal de este estudio. Se ha realizado dentro del Grupo de Genética de Micobacterias que dirige el catedrático Carlos Martín. Ambos son investigadores del CIBER de Enfermedades Respiratorias (CIBERES). También ha participado el investigador Jacobo Pardo, del grupo coordinado por Federico Martinón-Torres, de la Universidad de Santiago (IIS Santiago, GenVIP).

En el trabajo han participado además expertos de los equipos de Luciana Leite (Instituto Butantan de Brasil), Camille Locht (Instituto Pasteur de Lille de Francia), Carlos Martín (Universidad de Zaragoza, CIBERES), y Federico Martinón-Torres.