La erradicación mundial de la viruela en la década de 1980 se logró mediante la vacunación intradérmica con el virus de la vaccinia. Un nuevo estudio publicado en la revista ‘PLOS Pathogens’ por investigadores de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) muestra que hay un gran aumento de las bacterias de la piel y sugiere que esto puede mejorar la respuesta inmunitaria.

La vacuna contra la viruela se administraba mediante múltiples pinchazos en la piel y este método de vacunación puede haber introducido bacterias locales en el lugar de vacunación. Sin embargo, no se conoce bien el efecto de la vacunación contra la viruela en la microbiota de la piel y si estas bacterias afectan a la eficacia de la vacunación.

Para investigar el papel de las bacterias en la respuesta inmunitaria a la vacunación contra la viruela, los investigadores utilizaron un modelo de ratón con ratones libres de gérmenes, así como ratones normales, algunos de los cuales fueron tratados con antibióticos. Los ratones fueron vacunados con el virus de la vaccinia, tras lo cual los investigadores analizaron las respuestas inmunitarias de cada grupo.

Mayor respuesta inflamatoria

Los investigadores de la Universidad de Cambridge Evgeniya V. Shmeleva, Brian J. Ferguson y Geoffrey L. Smith, descubrieron un aumento de 1.000 veces en la microbiota de la piel, lesiones más grandes y niveles más altos de anticuerpos tras la vacunación intradérmica de los ratones que no estaban libres de gérmenes, lo que sugiere una mayor respuesta inflamatoria basada en la piel en presencia de bacterias.

Los animales libres de gérmenes o tratados con antibióticos tenían lesiones más pequeñas relacionadas con la infección y menos inflamación de la piel. Sin embargo, todos los grupos tenían el mismo número de células T de memoria y una protección similar frente a la reinfección.

El estudio se limitó a la vacunación de ratones con el virus de la vaccinia y es necesario seguir investigando para determinar si estos resultados en ratones pueden extrapolarse a otras vacunas o a la vacunación de seres humanos.

Según los autores, "este estudio pone de relieve el papel de las bacterias comensales en la mejora de la respuesta inmunitaria tras la vacunación dérmica y tiene implicaciones para otras vacunas basadas en poxvirus infecciosos u otros vectores virales que se administran mediante vacunación dérmica".

"Descubrimos que la vacunación dérmica con la vacuna contra la viruela provocaba un gran aumento de las bacterias locales, lo que incrementaba el tamaño de la lesión de vacunación y afectaba a la respuesta inmunitaria –añaden–. Esto sugiere que la manipulación de la microbiota cutánea comensal podría ser una forma de mejorar la eficacia de las vacunas intradérmicas".