El Consejo de Ministros ha autorizado 2,4 millones de euros para la vacuna MVA-CoV2-S del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). Este presupuesto estará destinado para apoyar el ensayo clínico fase ½, en el que participarían varios hospitales españoles. Este ensayo clínico permitirá evaluar la seguridad e inmunogenicidad de la vacuna, y será un hito para el avance de dicha vacuna hacia la sociedad.

En concreto, su finalidad es la contratación de una empresa CRO (Contract Research Organization) para dicho ensayo.  Esta empresa realizará fundamentalmente a la preparación final de toda la documentación necesaria para la aprobación del estudio por la AEMPS. También la monitorización del ensayo en cada centro clínico, el apoyo en la gestión operacional del ensayo y la coordinación de los distintos centros clínicos.

Las claves de la vacuna MVA-CoV2-S

Los promotores del ensayo clínico son el CSIC y la empresa española Biofabri. El proyecto de vacuna MVA-CoV2-S de Esteban y Arriaza está basado en el vector poxvirus Modified Vaccinia Virus Ankara (MVA). Este está altamente atenuado y expresa la proteína S completa del coronavirus SARS-CoV-2. En ratones, la vacuna induce altos títulos de anticuerpos IgG específicos contra las proteínas S.

Además, se han realizado estudios de eficacia con ratones humanizados transgénicos K18-hACE2. Estos han demostrado la alta capacidad de protección de la vacuna frente a la infección por el virus. El resultado fue del cien por cien de eficacia. Adicionalmente, se están realizando experimentos de inmunogenicidad y protección en hámsteres, y el estudio con primates no humanos.

Las buenas respuestas inmunitarias activadas por la vacuna MVA-CoV2-S en ratones, la eficacia probada en ratones humanizados, y la experiencia previa del grupo CNB-CSIC en vacunas previas similares para Ébola, Chikungunya y Zika, sugieren que esta vacuna podría conferir un alto grado de protección.