Dos nuevos estudios publicados en la revista ‘The Lancet Infectious Diseases‘ y ‘The Lancet Public Health‘ no han encontrado evidencia de que los pacientes con la variante B.1.1.7 de la COVID-19, conocida como británica, experimenten peores síntomas.

Sin embargo, la carga viral y el número de reproducción del virus sí que es más alto, lo que apoya la teoría de que es más transmisible que la primera cepa detectada en Wuhan (China) en diciembre de 2019.

Los hallazgos de estos nuevos estudios, que abarcan el período entre septiembre y diciembre de 2020, cuando la variante B.1.1.7 surgió y comenzó a extenderse por partes de Inglaterra, se han conseguido a través de un estudio de secuenciación del genoma completo y de cohortes en el que participaron pacientes con COVID-19 ingresados en el University College London Hospital y en el North Middlesex University Hospital.

Resultados del estudio

En un análisis de regresión que incluyó a 289 pacientes, los que tenían la cepa B.1.1.7 no tenían más probabilidades de sufrir una enfermedad grave después de tener en cuenta el hospital, el sexo, la edad, el origen étnico y las enfermedades subyacentes.

Los pacientes con B.1.1.7. no tenían más probabilidades de morir que los pacientes con una cepa diferente, ya que el 16 por ciento (31/198) murió en un plazo de 28 días, en comparación con el 17 por ciento (24/141) de los pacientes con una infección no B.1.1.7.

A más pacientes con B.1.1.7. se les administró oxígeno por mascarilla o cánula nasal que a los que tenían una cepa no B.1.1.7 (44%, 88/198 frente al 30%, 42/141, respectivamente). Sin embargo, los autores afirman que esto no es una medida clara de la gravedad de la enfermedad, ya que los pacientes pueden haber recibido oxígeno por cánula nasal por razones no relacionadas con la COVID-19, o como consecuencia de afecciones subyacentes.

Para obtener información sobre la transmisibilidad de B.1.1.7., los autores utilizaron los datos generados por las pruebas de PCR de los hisopos de los pacientes para predecir su carga viral, es decir, la cantidad de virus en la nariz y la garganta de una persona.