La vejiga hiperactiva podría tener solución con la nueva investigación llevada a cabo por urólogos de la Universidad del Sur de California (Estados Unidos) que están impulsando un ensayo clínico para evaluar la eficacia de la estimulación de la médula espinal en pacientes con una vejiga hiperactiva debido a condiciones neurológicas, como una lesión de la médula espinal o un derrame cerebral, así como causas idiopáticas (desconocidas).

La vejiga hiperactiva causa varios problemas urológicos, como la micción frecuente y la incontinencia.
Los investigadores utilizarán una técnica conocida como Neuromodulación Eléctrica Transcutánea de la Médula Espinal (TESCoN), una terapia no invasiva que emite impulsos eléctricos de baja intensidad a la médula espinal.

“La TESCoN es bien tolerada por los pacientes y fácil de administrar por los médicos,” asegura Evgeniy Kreydin, uno de los líderes de la investigación, que se ha publicado en la revista ‘Frontiers in Systems Neuroscience’.

El ensayo es la continuación de un reciente estudio en el que se trató a 14 pacientes con vejiga hiperactiva debido a una lesión de la médula espinal, accidente cerebrovascular, esclerosis múltiple o una causa idiopática con sesiones de estimulación de la médula espinal tres veces a la semana durante ocho semanas. Todos los pacientes informaron de una mejora en la sensación de la vejiga, así como una reducción del número de episodios de incontinencia y de evacuaciones nocturnas de la vejiga.

En este ensayo doble ciego y controlado de manera simulada, la mitad de los participantes con vejiga hiperactiva recibirán dos sesiones de una hora de TESCoN por semana durante 12 semanas. La estimulación se aplicará mediante electrodos conectados a un dispositivo que emite impulsos de baja intensidad a través de almohadillas adhesivas colocadas en la espalda del paciente. La otra mitad de los participantes recibirán un placebo o una estimulación falsa a lo largo del ensayo.

El ensayo hará un seguimiento del número de episodios diarios de orina e incontinencia de los sujetos durante períodos de 72 horas. Los investigadores compararán los datos entre el comienzo y la conclusión del ensayo, y entre los que reciben la estimulación real o falsa. Además, los participantes del ensayo completarán cuestionarios sobre los síntomas de la vejiga antes y después de recibir los tratamientos para seguir la pista de la mejora.

Se iniciarán reuniones con la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para obtener la aprobación regulatoria del procedimiento.

El mecanismo exacto de cómo TESCoN mejora la función de la vejiga hiperactiva no se ha evidenciado científicamente. Kreydin especula que la estimulación reentrena las redes neuronales de la columna vertebral para almacenar y evacuar la orina adecuadamente y para recuperar la sensación de la vejiga. En el caso de los pacientes con una lesión de la médula espinal o un trastorno neurológico, los nervios que controlan la vejiga se cortan o se alteran.