La primera vía de tratamiento de la hipercolesterolemia se centra en cambios hacia un estilo de vida más saludable. Sin embargo, en numerosas ocasiones esto no es suficiente y es necesario añadir un tratamiento hipolipidemiante para alcanzar un control óptimo. Para mejorar estos tratamientos la Sociedad Española de Cardiología plantea un documento de consenso. Este recoge cuatro algoritmos de tratamiento, en función del riesgo cardiovascular de cada paciente

Según datos del Estudio de Nutrición y Riesgo Cardiovascular de España (ENRICA), más de 17 millones de españoles tienen el colesterol LDL elevado. De los mismos un número de pacientes no logran los objetivos de control recomendados, debido principalmente a un uso insuficiente de las terapias hipolipidemiantes disponibles en la actualidad. Así lo afirma Vivencio Barrios, primer firmante del documento de consenso.

Esta propuesta de vía de tratamiento de la hipercolesterolemia se ha dado a conocer en la reunión anual de la Asociación de Cardiología Clínica de la SEC. Durante la reunión se tratarán también otros temas relevantes en el manejo clínico del paciente con enfermedad cardiovascular. El encuentro tiene asimismo un enfoque práctico con la celebración de numerosos talleres de simulación, hipertensión, hipercolesterolemia, obesidad, síndrome de apneas e hipopneas del sueño e, incluso, un taller de trabajo de atención primaria y cardiología con un manejo práctico a través de casos clínicos.

Vía de tratamiento de la hipercolesterolemia  

Así, en consonancia con las guías europeas de dislipidemia, la SEC propone una vía de tratamiento de la hipercolesterolemia c-LDL menor de 55 mg/dl y una reducción de al menos el 50 por ciento en los sujetos con un riesgo cardiovascular muy elevado. Por otra parte, un c-LDL inferior a 70 mg/dl y una reducción de al menos el 50 por ciento en los individuos con un riesgo cardiovascular elevado. El c-LDL sería menor a 100 mg/dl en caso de riesgo cardiovascular moderado. Por último, proponen un c-LDL menor de 116 mg/dl si el riesgo cardiovascular es bajo.

En los cuatro algoritmos presentados recomendamos cambios en el estilo de vida. En los sujetos con un riesgo cardiovascular elevado o muy elevado, además, el tratamiento farmacológico de inicio”, detalla Barrios.