La vigorexia reduce la fertilidad femenina, según han explicado Jan Tesarik y Raquel Mendoza-Tesarik, de la clínica MARGen de Granada. Ambos facultativos han analizado su experiencia con mujeres vigoréxicas que quieren ser madres. Según Tesarik, “estas mujeres categoría presentan habitualmente irregularidades, bastante variables, en las concentraciones de una o varias de las hormonas importantes para el desarrollo de los óvulos”.

Por su parte, Raquel Mendoza-Tesarik ha señalado que “los efectos de la vigorexia se observan también en el laboratorio de reproducción asistida”. “En contexto de los tratamientos por la fecundación in vitro se observa la disminución del número de óvulos maduros, aptos para ser inseminados, además de diferentes anomalías morfológicas en los embriones resultantes de la fecundación.”

Los expertos han indicado que, a diferencia de una actividad física razonable, “la vigorexia suele tener un efecto negativo sobre la fertilidad femenina”. La vigorexia se define como una combinación de ejercicios excesivos y dietas desequilibradas, con una ingesta exagerada de proteínas y sustancias anabolizantes con el fin de aumentar la masa muscular y reducir lo más posible la grasa corporal.

La vigorexia reduce la fertilidad femenina

Cuando el ejercicio físico se practica hasta el agotamiento, el efecto sobre la función reproductiva es contrario al de la actividad moderada. Ejercicio de alta intensidad reduce la fertilidad femenina al disminuir la secreción de las hormonas necesarias para el desarrollo y la maturación de los óvulos.

“Nuestro papel como médicos es explicar a las mujeres vigoréxicas las dificultades que resultan de sus comportamientos para alcanzar un embarazo”, ha sugerido Jan Tesarik. “La mayoría de estos trastornos hormonales son reversibles. Una práctica adecuada de actividad física y una alimentación equilibrada, por lo menos durante un tiempo, pueden facilitar la maternidad”, ha añadido el facultativo.