Tomar vitamina D y calcio dos veces al día puede reducir las posibilidades de volver a tener vértigo, según un estudio publicado en la edición online de ‘Neurology‘, la revista médica de la Academia Estadounidense de Neurología.

“Nuestro estudio sugiere que para las personas con vértigo posicional paroxístico benigno, tomar un suplemento de esta vitamina y calcio es una forma simple y de bajo riesgo de prevenir la recurrencia del vértigo –asegura Ji-Soo Kim, del Colegio de Medicina de la Universidad Nacional de Seúl en Corea–. Es especialmente efectivo si tiene niveles bajos al empezar”.

El vértigo posicional paroxístico benigno ocurre cuando un cambio en la posición de la cabeza le da una sensación de giro repentino. Es uno de los tipos más comunes de vértigo.

Niveles de vitamina D

El estudio observó a 957 personas en Corea con vértigo posicional paroxístico benigno tratados con éxito con movimientos de cabeza. Se separó a los participantes en dos grupos, intervención y observación.

A las 445 personas del grupo de intervención se les tomaron los niveles de vitamina D al comienzo del estudio. Las 348 personas con niveles  inferiores a 20 ng / ml comenzaron a tomar suplementos con 400 UI y 500 miligramos de calcio dos veces al día, mientras que aquellos con niveles  iguales o superiores a 20 ng / ml no recibieron suplementos. A las 512 personas en el grupo de observación no se le monitorizaron sus niveles de vitamina D ni recibieron suplementos.

Aquellos en el grupo de intervención que tomaron los suplementos tuvieron una tasa de recurrencia más baja para los episodios de vértigo después de un promedio de un año que los del grupo de observación. Las personas que tomaron suplementos tuvieron una tasa de recurrencia promedio de 0,83 veces por persona por año, en comparación con 1,10 veces por persona por año en el grupo de observación, o una reducción del 24% en la tasa de recurrencia anual.

Mayor beneficio niveles más bajos al comienzo

Así, parecía haber un mayor beneficio para aquellos que tenían más deficiencia de vitamina D al comienzo del estudio. Los que comenzaron con niveles inferiores a 10 ng / ml vieron una reducción del 45% en la tasa de recurrencia anual, mientras que los que comenzaron con niveles de 10 a 20 ng / ml solo vieron una reducción del 14%. Un total del 38% de las personas en el grupo de intervención tuvo otro episodio de vértigo, en comparación con el 47% de los del grupo de observación.

“Nuestros resultados son interesantes porque hasta ahora acudir al médico para que realizara movimientos de la cabeza ha sido la forma principal de tratar el vértigo posicional paroxístico benigno –resalta Kim–. Este estudio sugiere que un tratamiento económico y de bajo riesgo, como las tabletas de vitamina D y calcio, puede ser efectivo para prevenir este trastorno común y recurrente”.