Redacción.- "En esta IV Jornada de Actualización Profesional de la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) hemos tratado uno de los problemas de mayor actualidad, los errores de medicación. Pueden provocar consecuencias clínicas para el paciente, generan costes elevados y, lo más importante, podrían prevenirse", ha comentado la presidenta de la SEFAP, Mónica Ausejo, presidenta de la SEFAP.

En este sentido, durante el desarrollo de este acto se insistió en la necesidad de implantar estrategias de prevención con un carácter multidisciplinar y con la implicación de todos los profesionales sanitarios, las autoridades sanitarias,la industria farmacéutica y los pacientes. Así Cataluña ha sido la primera comunidad autónoma que ha puesto en marcha un Programa de Prevención de los Errores de Medicación. En el año 2001 se constituyó en el seno de la Sociedad Catalana de Farmacia Clínica (SCFC) un grupo de trabajo que desarrolló un sistema de notificación voluntaria al que se han ido adhiriendo la mayoría de los centros hospitalarios. Desde entonces ya se han recogido más de 500 notificaciones voluntarias de errores de medicación.

En la jornada de actualizacion participaron destacados profesionales que trabajan en Atención Primaria y cuentan con una dilatada experiencia en la prevención de los citados errores de medicación. Así, la farmacéutica de Atención Primaria del Centro de Salud de Lalín en Pontevedra, Carmen Durán, destacó la labor de seguimiento farmacoterapéutico que realizan los farmacéuticos de Atención Primaria (FAP) en los centros de salud, a través de la historia farmacoterapéutica de cada paciente. Este seguimiento permite prevenir, detectar y resolver problemas relacionados con la medicación; en una primera fase el FAP se entrevista con cada paciente para "abrir" su historia o actualizarla, y después analiza los datos recogidos para prevenir y detectar cualquier problema relacionado con la medicación que pueda surgir.

En una tercera fase realiza todas las intervenciones que sean necesarias en colaboración con el resto del equipo de Primaria y con el propio paciente para resolver estos problemas, hacer un seguimiento, evaluar la efectividad de esta intervención, prevenir, detectar y resolver nuevos problemas. En este sentido, Durán hizo hincapié en que una de las intervenciones más importantes de los FAP es la información- escrita y oral – que dan al paciente respecto a los medicamentos prescritos.

Por su parte, el miembro de la SEFAP, Vicente Baos comentó los factores tanto individuales como estructurales que provocan los errores de medicación, que pueden ocurrir en la prescripción, la comunicación y el seguimiento. Baos propone para evitarlos "la homogenización de la práctica médica, facilitar sistemas de prescripción ayudada con sistemas de alerta ante posibles y frecuentes errores, aumentar el grado de información de los pacientes y realizar una evaluación periódica del cumplimiento de la terapia".

Neus Rams, del Departamento de Sanidad de Cataluña y Tomás Casasín perteneciente al Servicio de Farmacia del Hospital barcelonés de Viladecans expusieron el Programa de Prevención de Errores de Medicación, que tiene entre sus objetivos fomentar la cultura de notificación de los errores de medicación, analizar sus causas, proponer medidas de prevención y mejorar y difundir el conocimiento de este tipo de errores entre los profesionales y la población en general.

En función de estos puntos se ha establecido un convenio de colaboración con la SCFC para implantar y extender el sistema de notificación voluntaria. De esta forma, se podrán extraer datos para analizar las circunstancias que los han motivado. Las notificaciones, que pueden ser realizadas vía web, se validan, registran y procesan. También se ha constituido un Consejo Asesor multidisciplinar sobre la Prevención de los Errores de Medicación cuya principal función es proponer medidas preventivas concretas y se ha editado un boletín.