Barcelona, 28 de diciembre de 2010.- Los parches Sor Virginia se empezaron a comercializar en 1934. Desde entonces se convirtieron en un producto muy popular y de gran éxito utilizados para aliviar dolores musculares y articulares.

En el 2004 se decidió mejorar el producto, modernizar su imagen y mejorar las características de este medicamento: formulación, adhesividad y propiedades organolépticas. La gran demanda del mercado y la positiva valoración por parte de los farmacéuticos por su eficacia y por tratarse de una marca muy popular ha llevado a Laboratorios HARTMANN S.A., titulares de la autorización de los parches, a relanzar de nuevo Sor Virginia de nuevo.

El principio activo de estos apósitos adhesivos medicamentosos es el extracto del Capsicum

frutescens (pimiento picante). Este principio activo pertenece al grupo de medicamentos «Preparados con cápsicum y agentes similares», que producen sensación de calor y reducen el dolor en la zona de aplicación.

La aplicación del parche de forma tópica provoca desensibilización de acción prolongada frente al dolor. Estos efectos son reversibles con la retirada del medicamento.

Además, los parches Sor Virginia cuentan con otros excipientes naturales como el aceite de almendras dulces, aceites esenciales de romero y de lavanda. Todos estos componentes se incluyen en un soporte de tejido hipoalergénico de celulosa que permite una mayor conservación y proporciona a los parches un tacto y olor muy agradables.

Se adhieren en la piel seca sobre la zona dolorida durante un intervalo de al menos 4 horas y hasta un máximo de 8 horas. La posología indicada es de cómo máximo un parche diario.

Sor Virginia se comercializa en dos formatos: la nueva forma arriñonada (C.N. 664356.3), exclusiva de los parches Sor Virginia, tiene una medida de 329cm2 (12,8 x 15,0cm x 25,5cm), y está pensada especialmente para aliviar dolores lumbares. Sor Virginia existe también en formato rectangular

(C.N. 664355.6) 120cm2 (10cmx12cm).

Una monja con historia

Los parches Sor Virginia se empezaron a comercializar en 1926. Desde entonces se convirtieron en un producto muy popular y de gran éxito utilizados para aliviar dolores musculares y articulares. En la formulación original, Sor Virginia contenía 2,0g de extracto fluido de belladona y 2,0g de extracto fluido de cápsicum principio activo natural proveniente de la pimienta.

La belladona era bien conocida por conferir propiedades espasmolíticas (relajantes de la fibra muscular lisa), utilizadas en el tratamiento sintomático de la tos, asma o dismenorrea (menstruación dolorosa).

La acción rubefaciente se producía gracias al efecto del cápsicum, cuando el principio activo provocaba la dilatación de los capilares más superficiales de la piel, aumentando el flujo sanguíneo en la zona de aplicación y generando el buscado efecto antiinflamatorio, analgésico y relajante.

Gracias a las propiedades de estos dos principios activos, Sor Virginia se utilizaba para tratar «dolores de pecho, espalda, resfriados, tos y demás afecciones en que es necesario activar rápida y permanentemente la producción corporal de calor» (Sor Virginia «fieltro rojo») así como «contusiones, músculos doloridos, dolores de espalda, esguinces, torceduras» (Sor Virginia «fortificante»).

La imagen de Sor Virginia, conocida ampliamente por profesionales médicos y pacientes, era la característica monja que daba nombre al medicamento.