Redacción, Madrid.-Actualmente, el empleo generalizado de la Cirugía laparoscópica en el campo de la Urología está limitado por la necesidad de que el urólogo tenga una formación adecuada y una preparación técnica exigente, que requiere el entrenamiento de varios años para este profesional. "De ahí que "tal como ha señalado el presidente de la Asociación Española de Urología (AEU), el doctor Óscar Leiva, "en la actualidad la laparoscopia se haya convertido en una prioridad en la formación del urólogo español".

Así, y entre los objetivos de la AEU, se encuentra "facilitar la formación de los urólogos evitando que tengan que salir de España. De este modo, la enseñanza aplicada se adapta a los recursos disponibles, al instrumental utilizado en cada centro y, en definitiva, a la realidad de nuestro país", según ha asegurado el presidente de esta Sociedad Científica.

De tal forma que esta Sociedad Científica ha decidido realizar el primer curso de Laparoscopia Urológica en ocho hospitales de toda España, en cada uno de los cuales se realizaron cirugías en jornada de mañana y tarde en directo para que todos aquellos urólogos interesados de la zona pudieran asistir.

Situación en España

El porcentaje de intervenciones quirúrgicas por vía laparoscópica que han sustituido a la cirugía convencional resulta muy variable dependiendo del tipo de proceso de que se trata y de las instituciones donde se llevan a cabo.

En este sentido, Francia, seguido de Alemania, Bélgica, Austria y Estados Unidos, son los países en los que más han evolucionado estas técnicas, llegando incluso a superar el 80 por ciento de las intervenciones que se realizan por esta vía.

Por el contrario, tal como se indica desde la AEU, "en España se arrastra un ligero retraso respecto al resto de países de nuestro entorno, aunque debe tenerse en cuenta la tardía difusión de esta técnica y el escaso número de Servicios de Urología donde se emplea esta técnica de forma sistemática". "Aun así -matiza el doctor Leiva- en los últimos cinco años, se ha incrementado el número de centros en los que se practica laparoscopia urológica de manera rutinaria y con gran pericia, gracias al esfuerzo personal de los facultativos".

Aunque son técnicas que resultan más caras, sobre todo durante las primeras fases de desarrollo, ya que requieren un mayor uso del tiempo de quirófano, los análisis de coste-utilidad han demostrado las ventajas de la laparoscopia. Hay que tener en cuenta que el paciente necesita menos analgésicos durante el postoperatorio, se reduce su estancia en el hospital y se incorpora antes a su actividad habitual. A esto habría que añadir que desde un punto de vista estético resulta menos traumático para el paciente.

La cirugía laparoscópica es una técnica cuyo auge como aplicación quirúrgica es relativamente reciente. Hasta la década de los 80 sólo se utilizaba con fines diagnósticos en el área de la ginecología y ha sido recientemente cuando se ha constituido como una alternativa eficaz en el tratamiento de procesos urológicos complejos.

Validez y eficacia

Este primer curso, patrocinado por los laboratorios Boeringher-Ingelheim, y calificado por el presidente de la AEU como de "éxito rotundo", se ha desarrollado en los hospitales Ramón y Cajal de Madrid. Río Ortega de Valladolid. Reina Sofía de Córdoba. Clínico San Cecilio de Granada. Instituto Valenciano de Oncología (IVO). Morales Meseguer de Murcia. Galdakao de Bilbao y el Miguel Servet y el Clínico Provincial de Zaragoza.

"Un dato a tener en cuenta -concluye el doctor Leiva- es que no sólo se ha realizado en centros en los que aún no se han utilizado estas técnicas sino también en otros que ya lo hacen, lo que ha servido para ratificar la validez y eficacia de estos métodos. De hecho, nos consta que en estos hospitales, gracias a esta iniciativa, ya se están implantado estos procedimientos".