Las células somáticas pueden ser “la clave” para acabar con la infertilidad femenina y masculina, según el doctor Jan Tesarik, ya que estos sustitutos artificiales de espermatozoides y óvulos, creados a partir de la información genética proveniente de las células somáticas de los pacientes, son “el gran desafío para el futuro de la reproducción asistida”.

La formación de los espermatozoides y los óvulos utilizando la información genética de las células somáticas podría resolver problemas como la falta total de células precursoras de espermatozoides en el testículo, en el caso de los hombres, o el deterioro de fecundidad provocado por anomalías cromosómicas de los óvulos, relacionado al retraso creciente de la maternidad o a la pre-menopausia precoz, en el caso de las mujeres.

En este sentido, durante el encuentro virtual ‘Fuente futura de espermatozoides’, organizado por la Asociación Latinoamericana de Medicina Reproductiva, el doctor Tesarik ha señalado que la técnica es “prácticamente idéntica” para la creación de los espermatozoides y los óvulos.

Haploidización y la reprogramación del ADN

Hay dos líneas claves en ambos casos: la haploidización y la reprogramación del ADN derivado de las células somáticas. La primera es la reducción del material genético de las células somáticas (diploides) a la mitad, una condición indispensable para poder actuar como los espermatozoides y los óvulos (células haploides). La segunda es la reprogramación de las células somáticas, especializadas para ejercer una función concreta en el órgano del que fueron obtenidas, con el fin de regresar atrás, hasta el punto de origen desde el que podrán transformarse en células funcionales de cualquier órgano del cuerpo humano.

Existen varias técnicas de haploidización. Una opción es realizarla después de inyectar los núcleos extraídos de diferentes tipos de células somáticas dentro de los óvulos. Otra es hacerlo sin el recurso a los óvulos, que sí funciona utilizando células madre derivadas de las células somáticas de ratón, pero no en los humanos.

El equipo, formado por los doctores Jan Tesarik, Carmen Mendoza y Raquel Mendoza Tesarik, acaba de publicar un trabajo que marca las líneas maestras de investigación para desarrollar un método seguro y eficaz para la creación de los espermatozoides y óvulos artificiales con la información genética de los padres. Así, los autores proponen una solución a los problemas actuales, que consiste en proceder con la transformación de las células madre humanas hasta el estadio de bloqueo y culminar el proceso inyectándolas en los óvulos. Queda por determinar la calidad del proceso de la reprogramación nuclear utilizando diferentes tecnologías.