Las cirugías paliativas en carcinomatosis peritoneal pueden suponer meses de diferencia en el índice de supervivencia del paciente. También una mejora importante de su calidad de vida. Así lo expone Santiago González Moreno, director médico y jefe de Servicio de Oncología.

“En enfermedad peritoneal por cáncer de colon la mediana de supervivencia de los pacientes es de hasta 16 meses”, informa. Sin embargo, gracias a PIPAC (administración de quimioterapia aerosolizada por vía intraperitoneal) con intención paliativa, puede aumentar hasta 42 meses. Este dato corresponde a pacientes seleccionados que cumplen determinados criterios.

La PIPAC es una técnica paliativa que administra quimioterapia aerosolizada por vía intraperitoneal por medio de una cirugía laparoscópica. La misma ofrece nuevas opciones terapéuticas a los pacientes con carcinomatosis peritoneal irresecable.  Es decir, con metástasis en el peritoneo, y que no son candidatos a tratamiento quirúrgico con intención curativa. “Se trata de poder ofrecer al paciente, en cualquier estadio y cualquier forma de su enfermedad, una solución que le pueda beneficiar, tanto a nivel curativo como paliativo”, añade. De hecho, agrega, “en MD Anderson Madrid se está investigando mucho en tratamientos paliativos con quimioterapia intraperitoneal para estos pacientes”.

Tratamiento de carcinomatosis peritoneal

Los tumores con diseminación peritoneal son aquellos que se asientan en el peritoneo (capa interna que cubre abdomen y pelvis por dentro y sus órganos). Estos casos de carcinomatosis peritoneal  pueden afectar a diferentes órganos. Es el caso de cáncer de ovario, cáncer de estómago, cáncer de colon, cáncer de apéndice, etcétera. Igualmente, pueden ser tumores primarios del peritoneo, como el mesotelioma.

El tratamiento empleado más habitual es la cirugía citorreductora combinada con HIPEC. Esta es una cirugía con intención curativa, donde se eliminan todos aquellos implantes tumorales macroscópicos que se ven en el abdomen. La misma se combina después con quimioterapia instilada directamente en el abdomen abierto. De esta  forma, se ‘rellena’ con una solución de quimioterapia caliente (hasta 41 o 42ºC).

Sin embargo, hasta un 40 por ciento de los pacientes con carcinomatosis peritoneal no son candidatos a la cirugía citorreductora con HIPEC. “Tenemos que poderles ofrecer algo alternativo que les permita prolongar su vida con buena calidad, evitando obstrucciones intestinales, y que se les acumule líquido en el vientre -ascitis-”, sostiene el especialista.