Las combinaciones de dosis fijas de estatinas están recomendadas en pacientes con alto riesgo cardiovascular que tienen problemas de adherencia al tratamiento. La estrategia de intervención terapéutica se debe decidir en función del riesgo cardiovascular total y de la concentración de colesterol LDL.

También son de utilidad en pacientes no controlados con estatinas en monoterapia y los que están con dosis muy elevadas de estatinas que producen efectos secundarios en los pacientes.

Combinar la rosuvastatina con otros fármacos hipolipemiantes que tengan un mecanismo de acción complementario es una buena opción de tratamiento, ya que permite reducir los posibles efectos adversos de las estatinas a dosis altas, aumentando intensidad en la reducción de los niveles de LDL. La ezetimiba aumentaría en torno a un 20% la reducción de LDL, frente a un aumento de la reducción del 6% si se duplica la dosis de estatina.

Adherencia

La adherencia terapéutica en el paciente crónico, y sobre todo con alto riesgo cardiovascular, es fundamental. Suelen ser pacientes polimedicados.

La combinación fija rosuvastatina más ezetimibe permite reducir el número de comprimidos, lo que facilita el cumplimiento.

Además, disminuyen los efectos adversos que se relacionan con la toma de dosis elevadas de estatinas.

Mecanismo de acción

Las estatinas actúan bloqueando la enzima HMG-CoA reductasa, implicada en la producción de colesterol por parte del organismo. Al realizar ese bloqueo, el hígado produce más receptores de LDL, que captarán sangre las partículas de LDL.

De esa manera, se reducirá la cantidad de LDL en sangre y el riesgo cardiovascular. La ezetimiba actúa a nivel intestinal, sobre el transportador de esterol NPC1L1, bloqueando la reabsorción de colesterol.

Combinación

La combinación de rosuvastatina/ezetimiba está indicada en prevención primaria, cuando los objetivos de control de C-LDL están en menos de 130, y este no se alcanza con una estatina de mediana o alta potencia, o si bien estas producen efectos secundarios.

También cuando con una determinada dosis el objetivo no se ha alcanzado y se intensifica el tratamiento con la estatina de más potencia, como rosuvastatina, junto con ezetimiba.

La combinación fija hace que los principios activos actúen de forma sinérgica y produce una reducción adicional de colesterol total y del LDL. Además de conseguir una mayor potencia de reducción de LDL al combinar una estatina con ezetimiba, con más de 18% de reducción, sin aumentar los efectos adversos. Al contrario de lo que sucedería al doblar dosis de estatinas, que se aumentaría el riesgo de efectos adversos y la reducción del LDL tan solo aumentaría un 6%.

Prevención secundaria

En prevención secundaria, hay que considerar la posibilidad de uso combinado ya de inicio, así como en los casos de sospecha de dislipemia genética al ser los objetivos de control más exigentes: cLDL por debajo de 100 o de 70, según si el riesgo es alto o muy alto, o si se precisa una reducción mínima del 50% de cLDL.

Las guías ponen el objetivo de control por debajo de 55 de cLDL en casos de alto riesgo cardiovascular, lo cual es muy poco probable de alcanzar si no es con una combinación como rosuvastatina-ezetimiba.

Evidencia científica

Algunos estudios refuerzan los beneficios de la combinación. El estudio EXPLORER  analizó rosuvastatina 40 mg en monoterapia frente rosuvastatina 40 más ezetimiba 10 mg. Se observó que la reducción de cLDL fue más marcada en el grupo de terapia combinada, alcanzando un 70% de reducción media, frente a un 57% en el brazo en monoterapia. También en el grupo combinado se demostró una reducción estadísticamente significativa en los niveles de colesterol total y triglicéridos.

En el estudio GRAVITY se compararon las dosis baja y media de rosuvastatina (10 y 20 mg respectivamente) frente las dosis más altas de simvastatina (40 y 80 mg), añadiendo en todos los casos ezetimiba. Los pacientes con una mayor reducción del cLDL fueron los tratados con la combinación de rosuvastatina 20 mg y ezetimiba 10 mg.

Dentro del grupo de las estatinas, la rosuvastatina tiene un perfil de seguridad mejor que la atorvastatina, ya que no se metaboliza vía del citocromo p450. Esto supone una menor interacción con otros fármacos, como antidiabéticos, antihipertensivos, digoxina o fenofibrato.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Atención Primaria Rosario Sánchez Gaspar, Rebeca Mielgo Salvador, Susana Duce Tello, Alejandro Rabanal Basalo, Enrique Gómez López y David Domínguez Navarro, de Madrid; José Antonio Verdial Varela, Manuel Tomás Fernando Plaza, Fernando Garrido Fernández, Francisco Jesús Crespo Martínez, Sabino Ornia Rodríguez y Julio Martínez Flórez, de Logroño, y el cardiólogo Javier Pindado Rodríguez y los internistas Miren Itxaso Orue Rivero  y Juan Alberto Muguruza Valdeolmillos, de Bilbao.