La falta de cumplimiento terapéutico conlleva múltiples consecuencias, tanto clínicas como económicas.

Su importancia dependerá fundamentalmente del tipo de fármaco prescrito y de la enfermedad para la que esté destinado su uso.

A la hora de analizar las consecuencias del incumplimiento terapéutico es necesario tener presentes la dificultad para medirlo y los diferentes métodos utilizables.

Existe una asociación clara y directa entre la falta de cumplimiento y la obtención de peores resultados en salud.

La diferencia entre eficacia y efectividad de los tratamientos se hace todavía más patente con el incumplimiento.

El impacto clínico de la falta de adherencia depende de la interrelación entre el tipo de incumplimiento, la enfermedad tratada y las propiedades farmacodinámicas y farmacocinéticas del medicamento.

Tipo de incumplimiento

En cuanto al tipo pueden ser no se llegue a iniciar el tratamiento, con lo que las consecuencias clínicas que se podrán observar serían similares a las que aparecerían al seguir la enfermedad su curso natural.

También puede ser que se interrumpa una vez iniciado. En estos casos las consecuencias dependerán de la gravedad, cronicidad, curso sintomático o no y pronóstico. También hay que considerar el fármaco, cuyas propiedades farmacocinéticas y farmacodinámicas determinarán el grado de cobertura y de mantenimiento del efecto terapéutico.

El incumplimiento repercute en un aumento de los costes que se generan debido al aumento de hospitalizaciones y visitas a los centros ambulatorios y de urgencias, aumentos de dosis o cambios en la prescripción o aumento o realización de pruebas diagnósticas más invasivas.

Pautas simples

En los tratamientos con dosis más simples y menos frecuentes se observan mejores tasas de cumplimiento. La optimización de los tratamientos y el aumento del cumplimiento terapéutico pueden ayudar a prevenir la recurrencia de eventos cardiovasculares.

La falta de adherencia en las enfermedades crónicas sigue constituyendo una importante barrera en la prevención secundaria de enfermedad cardiovascular.

Educación sanitaria

La falta de tiempo y recursos dedicados a la educación sanitaria del paciente, la dificultad de acceso a programas de rehabilitación cardiaca, la persistencia en la concienciación del médico y la falta de aceptación de la enfermedad por parte del paciente son los factores que determinan la falta de adherencia en prevención secundaria y en pacientes de alto o muy alto riesgo con enfermedad cardiovascular subclínica.

El empleo de la terapia en combinación fija, como por ejemplo la rosuvastatina más ezetimiba, simplifica el inicio y el mantenimiento del tratamiento en los pacientes en prevención secundaria y con alto riesgo cardiovascular.

Dicha combinación puede mejorar la prevención a través del incremento en la adherencia al tratamiento de los pacientes no adherentes o poco adherentes.

Simplificar el tratamiento

Específicamente, en el grupo de pacientes con buena adherencia terapéutica, la terapia en combinación fija simplifica el tratamiento y puede favorecer su adherencia a largo plazo. En el caso de pacientes con dislipemia, con la combinación fija rosuvastatina más ezetimiba consigue llegar antes a objetivos óptimos de cLDL para evitar o reducir los eventos cardiovasculares.

Para determinar el momento óptimo para iniciar el tratamiento con combinaciones fijas, como rosuvastatina/ezetimiba, se debe valorar si se prevén dificultades en la adherencia del paciente, en la accesibilidad al tratamiento o en el seguimiento.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina de Familia Luis Blanco Vidal, Gonzalo Carles Hueso, Pascual Mañes Vicente, José Nova Álvarez, Jesús Enríquez Barbe, Agapito Núñez Tortajada, Ricardo Ortega Fernández y Oscar Sala Lajo, de Valencia, y Juan Antonio Ortega Vallet, Justo Cabrera Iboleon, José Miguel Fernández, Eva Felisa Sánchez Jiménez, Antonio Hermoso Sabio, Ismael Aomar Millán, Jorge Orihuela de la Cal, Javier Legrá Rodríguez, Catalina Cárdenes Cárdenes, Juan Ramón Peraita Aguilar, Marcelino López Álamo y Rodrigo Rodrigues Batista.