Las mujeres embarazadas con asma deben extremar el cuidado de la enfermedad durante los meses de gestación para mantenerla controlada. Un grupo de investigadores canadienses han desarrollado un estudio en el que se ha puesto de manifiesto que las crisis de asma durante el embarazo están asociadas a una serie de problemas de salud graves para la madre y para el bebé.

El objetivo de este estudio observacional, que ha sido publicado en el European Respiratory Journal, era precisamente estudiar las exacerbaciones de asma en este tipo de población y los efectos adversos que podrían derivar en la salud maternoinfantil.

En el estudio se analizaron los datos de 103.424 embarazos de 58.524 mujeres gestantes con asma y que dieron a luz en Ontario, Canadá, entre 2003 y 2012. Además, analizaron la salud de sus bebés durante los primeros cinco años de su vida.

En lo que se refiere a las crisis asmáticas, estas fueron poco frecuentes durante el embarazo. Del total de las mujeres estudiadas, 2.663 (en un total de 4.455 embarazos) manifestaron exacerbaciones y crisis de asma (falta de aliento, sibilancia, tos u opresión en el pecho) a lo largo de los nueve meses de gestación y requirieron de atención médica.

Estas crisis se definieron como cinco o más visitas al médico y una a Urgencias o un ingreso hospitalario por culpa del asma durante el embarazo. A partir de ahí se ajustaron determinados factores como la edad de la gestante, el número de nacimientos previos, el tabaquismo materno durante el embarazo, la residencia en un entorno rural, el estado socioeconómico, el sexo del bebé y las comorbilidades.

Más riesgo de preclamsia

Los resultados de la investigación han puesto de manifiesto que las participantes que vivieron crisis de asma prenatales presentaron un 30% más de probabilidades de sufrir preclamsia, y un 17% más de sufrir hipertensión inducida por el embarazo. Estas mujeres también tuvieron un mayor riesgo (en un 14%) de tener un bebé con bajo peso, de parto prematuro (un 14% más de riesgo), y un 21% más de tener un hijo con una malformación congénita.

Estas crisis en las madres también estuvieron vinculadas con consecuencias sobre sus recién nacidos. De este modo, los bebés nacidos de mujeres que sufrieron crisis en sus embarazos presentaron un 23% más riesgo de desarrollar asma y un 12% más de tener neumonía que el resto de los bebés, durante sus primeros cinco años de vida.

Adecuado manejo en el embarazo

El asma es la enfermedad crónica más frecuente entre las mujeres embarazadas y afecta a entre el 8 y el 13% de las gestantes en todo el mundo, según los datos aportados por Kawsari Abdullah, investigador principal del estudio que ejerce en el Children’s Hospital of Eastern Ontario Research Institute, en Ottawa, Canadá. Además,  el 40% de estas mujeres suelen abandonar su medicación para el asma durante los nueves meses de embarazo por miedo a que le pueda afectar al feto.

Los datos del presente estudio demuestran que las crisis de asma durante la gestación suponen un incremento del riesgo de sufrir complicaciones esos nueve meses, así como posibles trastornos respiratorios en los recién nacidos. Esto nos lleva a destacar que se debe cuidar y mantener un manejo adecuado del asma en el embarazo con el fin de reducir los riesgos de sufrir resultados adversos para la madre y el bebé.