En 2018 en España se registraron un total de 427.721 defunciones, 3.198 más que en 2017. Del total de fallecidos, el 96,3 por ciento se debieron a causas naturales (411.953 personas), lo que supone un 0,8 por ciento más que en el año 2017.

Según datos del INE, las enfermedades del sistema circulatorio siguen siendo la primera causa de muerte, con el 28,3 por ciento del total (y una tasa de 258,6 fallecidos por cada 100.000 habitantes), seguida de los tumores (241,2), y de las enfermedades del sistema respiratorio (114,9). Pese a ello, dentro de las enfermedades circulatorias, las patologías isquémicas del corazón (infartos o anginas de pecho) se redujeron un 3,6 por ciento respecto al 2017.

En relación a las muertes por múltiples causas, las cuales se refieren al conjunto de enfermedades que se describen en el certificado médico de defunción y que están asociadas al fallecimiento, en el año 2018 se registraron 3,6 patologías de media en cada certificado.

En concreto, la causa múltiple más frecuente fue la hipertensión, que se situó detrás del 13,6 por ciento de todas las muertes, si bien sólo en el 2,9 por ciento de los casos fue la causa que la desencadenó. Por detrás se situaron la insuficiencia renal y las enfermedades isquémicas del corazón, que contribuyeron al fallecimiento en un 12,1 por ciento y en un 11,2 por ciento de los casos, respectivamente.

Diferencias por sexo

Si bien estos son los datos globales, analizando las cifras por sexos, los tumores fueron la primera causa de muerte en los hombres (con 297,8 fallecidos por cada 100.000 hombres) y la segunda en mujeres (con 186,7 por cada 100.000 mujeres), si bien el número de fallecimientos por esta causa también descendieron en ambos sexos, un 0,4 por ciento en hombres y un 0,6 por ciento en mujeres.

Por otra parte, las enfermedades del sistema circulatorio fueron la primera causa de mortalidad femenina (272,5 muertes por cada 100.000) y la segunda entre los varones (244,3), aunque, al igual que en cáncer, las muertes por estas patologías se redujeron en un 2,1 por ciento en las mujeres y un 0,4 por ciento en los hombres. En el caso de las enfermedades del sistema respiratorio los fallecimientos por esta causa aumentaron un 5 por ciento en las mujeres y un 3,2 por ciento en los hombres.

Además de por sexos, los datos del INE también incluyen un análisis de las causas de mortalidad infantil. Así, el informe ha evidenciado que, entre la población menor de un año, ocho de cada diez muertes se debieron a afecciones perinatales (57,9) y a malformaciones congénitas (22 por ciento), si bien el 1,2 por ciento de las muertes en esta población, se debieron a tumores, y el 1,9 por ciento a enfermedades del sistema circulatorio.

En cuanto a los grupos de edad de entre 1 y 14 años los tumores fueron la principal causa de muerte, seguido de las causas externas (18,3 por ciento), de las afecciones perinatales y malformaciones congénitas (11,2 por ciento), y de las enfermedades del sistema circulatorio (5,3 por ciento).

Muertes no naturales

Por último, también se analizan las muertes no naturales en España. Una vez más, el suicidio se mantuvo como la primera causa de muerte, con 3.539 fallecimientos, si bien se produjeron un 3,8 por ciento menos que en 2017. Por detrás se situaron las caídas accidentales (con 3.143 muertes y un aumento del 2,8 por ciento) y el ahogamiento, sumersión y sofocación (con 3.090 y un descenso del 0,8 por ciento).

Les siguen los accidentes de tráfico, que siguen disminuyendo, falleciendo 1.896 personas, un 2,4 por ciento menos que en 2017, si bien sí aumentaron en un 4,6 por ciento las muertes en peatones (475), de los cuales el 44,6 por ciento tenían más de 70 años.

Por sexo, las principales causas de muerte no naturales en los hombres fueron el suicidio (2.619 fallecidos), caídas accidentales (1.693) y ahogamientos, sumersión o sofocación (1.630); mientras que en las mujeres fueron las caídas accidentales (1.450), el ahogamiento, sumersión y sofocación (1.460) y suicidios (920).