Debido al envejecimiento de la población, se va a incrementar en los próximos años de forma considerable el número de fracturas por fragilidad, muchas de ellas por osteoporosis, hasta alcanzar los 5.500 millones euros de gasto en 2030. Ese es el mensaje que se ha querido transmitir en el XXVI Congreso Nacional de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG).

En concreto, el responsable de Aparato Locomotor de la SEMG, Carlos Bastida, ha advertido de que actualmente, ya “existe una evidente crisis” en el manejo de estas fracturas, a pesar de su coste socioeconómico y mortalidad. En este sentido, el experto ha señalado que se calcula que una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años sufrirá una fractura por fragilidad a lo largo de su vida. “La osteoporosis pasa ‘fractura’ ya que va a hacer que los huesos sean más frágiles, menos resistentes y se rompan en una caída desde la propia altura, lo que en un hueso normal no osteoporótico no ocurriría”. De hecho, según Bastida, una fractura por fragilidad ósea incrementa hasta en un 290 por ciento el riesgo de sufrir nuevas fracturas.

Así, el experto aportaba que el objetivo debe pasar por conseguir que en España se priorice la detección y valoración de los pacientes que hayan sufrido una fractura por fragilidad a consecuencia de la osteoporosis. De este modo, “lograríamos disminuir unas 1.249 nuevas fracturas cada año y ahorrar unos 18,4 millones de euros cada año”.

Problemas en el abordaje de la osteoporosis

Pese a estas cifras la situación actual es que más del 40 por ciento de pacientes que están con alto riesgo de fractura no reciben ningún tipo de tratamiento; o que más del 25 por ciento de los pacientes que sufrieron una fractura de cadera no recibían tratamiento previo, a pesar de que el 20 por ciento de ellos habían tenido una fractura previa, tal y como indican diferentes estudios en nuestro país.

“Es totalmente necesario que detectemos al menos a esos pacientes que han sufrido una fractura por fragilidad y les indiquemos un tratamiento adecuado e individualizado, buscando precisamente disminuir ese riesgo de sufrir nuevas fracturas”, hacía hincapié el portavoz de la SEMG.

Cabe recordar que en España unos 2,8 millones de personas sufren osteoporosis, de las cuales, 2,2 millones son mujeres. En concreto, la prevalencia en España se sitúa en torno al 22,5 por ciento en mujeres y 6,8 por ciento en hombres, una cifra muy parecida a los países europeos de nuestro entorno.