En el marco del Día Internacional del Niño Hospitalizado expertos en pediatría analizan el impacto de las hospitalizaciones por  bronquiolitis. En concreto, las infecciones por el Virus Respiratorio Sincitial suponen entre 7.000 y 14.000 hospitalizaciones cada año. Esto las convierte en la primera causa de infección respiratoria aguda en niños. Es igualmente el principal motivo de hospitalización en menores de 2 años en países desarrollados. A este respecto, las medidas de prevención juegan un papel fundamental a la hora de poner freno al virus y a las hospitalizaciones por VRS.

Así lo pone de manifiesto Manuel Sánchez Luna, presidente de la Sociedad Española de Neonatología (SENEO). “La pandemia ha demostrado que las medidas de prevención son realmente efectivas. No sólo frente a la COVID-19, también frente a otros virus como el VRS: distanciamiento social, mascarillas, higiene. Estas medidas son las más importantes.”

El experto señala además que hay otros factores que también ayudan a poner freno a los contagios. “Mediante la leche materna se transmiten anticuerpos naturales cuando la madre ha estado en contacto con el virus. No sólo protege frente al VRS sino frente a otros virus.” El virus puede ser especialmente perjudicial en el colectivo de riesgo. Es el caso de los bebés prematuros, los niños con enfermedad respiratoria crónica por prematuridad, con cardiopatías congénitas hemodinámicamente significativas en los primeros dos años de vida.

Hospitalizaciones por VRS

Ante esta situación, Astrazeneca cuenta con el Comité Nacional de Universo VRS, para contribuir a mejorar la prevención del Virus Respiratorio Sincitial. En el mismo participa Lorena Navarro, enfermera en consultas externas de pediatría del Hospital La Ribera de Valencia. “Hospitalizar a un niño que tiene meses, con una bronquiolitis es una situación imprevista que resulta difícil para la familia. Existe una afectación importante de niños que sufren el ingreso y lo que es peor, la UCI”. Se estima que entre el 2 y el 6 por ciento de los menores de un año hospitalizados por VRS requieren de cuidados intensivos. “Existen casos de niños que tienen que ser intubados, y esto requiere una mayor separación de los padres. Las estancias van de los siete días en el mejor de los casos a los 10 o 15 en las situaciones más complicadas”, afirma la experta.

Aunque la tasa pueda parecer baja, el impacto hospitalario es grande ya que la mayor parte de las hospitalizaciones por VRS coinciden entre los meses de diciembre y enero. Es por ello que los expertos abogan por mejorar la estancia hospitalaria para reducir el estrés de los implicados.