El perfil lipídico se debe solicitar ante la sospecha de hiperlipidemias y el paciente presenta una serie de factores de riesgos que, asociados a patologías cardiometabólicas, pueden provocar en un plazo corto dichas patologías. Entre estos factores se puede destacar la HTA, diabetes, obesidad, síndrome metabólico, hipotiroidismo,… Si a eso se suma que tenga antecedentes familiares de dislipemia, como la hipercolesterolemia familiar, hacen imprescindible solicitar su perfil lipídico.

Este perfil se obtiene de una muestra de sangre obtenida en ayunas. Entre los datos destacados, se encuentra el colesterol total, el CLDL, el CHDL y los triglicéridos, mientras que los menos frecuentes son la Apo A y Apo B, VLDL, IDL.

En los pacientes con riesgo cardiovascular alto o muy alto (el 5%) se les debe prescribir, junto con los cambios en el estilo de vida, la medicación precisa para controlar globalmente sus factores de riesgo. La intensidad del tratamiento será mayor en función de cuánto de elevado esté el riesgo.

Para pacientes con riesgo cardiovascular moderado, se debe aconsejar cambios en el estilo de vida. Si con esta medida no llegan a objetivo hay que prescribir medicación acorde con los niveles que tengan y el objetivo a alcanzar.

Controlar las hiperlipidemias

Las medidas que se deben aplicar están en función del tipo de paciente y no de los factores de riesgo cardiovascular. Los primeros pasos deben ir encaminados a los cambios en los hábitos de vida tanto la alimentación como el sedentarismo. La evidencia indica que una dieta de tipo mediterránea se asocia con una menor incidencia de eventos cardiovasculares. Se sigue haciendo hincapié en señalar la efectividad de la dieta mediterránea, suplementada con aceite de oliva virgen extra o nueces, para reducir los eventos cardiovasculares.

Una vez que se han valorado los factores de riesgo y siguiendo las guías de la SEEN y SEC, se deben establecer las pautas específicas a cada paciente.

Fármacos para las hiperlipidemias

En principio, se deben utilizar un nutracéutico o estatina de baja potencia. Según se va necesitando más potencia, se utilizarán otras estatinas e incluso se deben valorar la combinación con ezetimibe, que pueden ofrecer resultados iguales o superiores a dosis altas de determinadas estatinas con elevados efectos secundarios.

Las estatinas se clasifican en función de su potencia (de menor a mayor). Están la pravastatina, simvastatina, pitavastatina y las más potentes, como la atorvastatina, rosuvastina.

En otro grupo se encuentran las resinas ligadoras de ácidos biliares. Su mecanismo de acción consiste en asociarse con los ácidos biliares en el lumen del intestino. Así, forma complejos insolubles que son excretados por las heces. Disminuyen la concentración de colesterol en sangre e intervienen en la fase endógena del LDL.

El mecanismo de acción de las estatinas se centra en inhibir la formación del colesterol endógeno. Son las más utilizadas en la actualidad. De primera elección para reducir el colesterol y estabilizan la placa de ateroma, además de otras funciones.

El ácido nicotínico inhibe la producción hepática de VLDL y también incrementa el HDL. Son de liberación inmediata y en formas de liberación sostenida.

Con los fibratos, los descensos de LDL son poco significativos y se utilizan más para descensos importantes de TG y aumento de HDL, derivados del ácido fíbrico, destaca el fenofibrato.

Los nuevos en llegar

Los bloqueadores de la absorción del colesterol lo inhiben a nivel intestinal, tanto el de la dieta como el biliar, pero no interviene en la absorción de otros lípidos. Se suele combinar con estatinas y es el hipolipemiante más nuevo.

Los inhibidores de la proproteína convertasa subtilisina/kesina tipo 9 (iPCSK9) reducen los eventos cardiovasculares en pacientes con riesgo alto/muy alto. Son fármacos muy efectivos reduciendo el cLDL (60%) y se han mostrado capaces de modificar también la lipoproteína, aunque se desconoce el mecanismo y el efecto de su reducción. En prevención secundaria o hipercolesterolemia familiar de muy alto riesgo que no alcanza los objetivos tras estatinas a altas dosis y ezetimiba, han pasado a tener nivel de recomendación I A. En España solo se financia para pacientes con cLDL>100mg/dl.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores Catalina Cárdenes, Juan Ramón Peraita Aguilar, Ricardo Moya, Mabel Tavarez, José Luis Suarez Almenara y Fernando Urtasun Brito, del Centro de Salud Millerbajo; José Antonio Pérez Vargas, Laujar (Berja); Pedro García Pedreño, Huercal de Almería (Bajo Andaras);  José García Cintas, San Agustin (Las Norias -Sta Ma Aguila) y Miguel Aguirre Ferrite, Dalias ( Berja); Mª del Mar Gomez Ruiz, Campohermoso (Nijar);José Esteban Reina, Alborán; Alberto Soria Bonilla, Almería Centro y  Gloria Fernández del Olmo, Plaza de Toros, estos últimos en Almería, y Antonio Varo Soriano, José Gil García, Bernardo Marín López, Francisco Vázquez Moreno, Pedro Jesús del Moral Campos y Juan Manuel Núñez García, de Córdoba.