La pandemia por COVID-19 ha tenido un gran impacto en pacientes con afecciones cardiacas. Se estima que las muertes hospitalarias por infarto agudo de miocardio prácticamente se ha duplicado durante la pandemia frente al mismo periodo previo. Por este motivo, diferentes sociedades médicas e instituciones públicas y privadas, como lo es Sociedad Mexicana de Cardiología, la Asociación Nacional de Cardiólogos de México, el Instituto Nacional de Cardiología “Dr. Ignacio Chávez”, el Hospital de Cardiología del Centro Médico Nacional Siglo XXI y Asociación de Pacientes de Corazón AC, en colaboración con Sanofi, buscan crear consciencia sobre el cuidado de la salud cardiovascular durante esta emergencia sanitaria.

La pandemia ha tenido un impacto en las personas, los sistemas de salud y en los programas de salud pública. Aunque en este momento lo prioritario es prevenir la infección, reducir la transmisión y brindar atención y un tratamiento adecuado a quienes tienen COVID-19, las enfermedades cardiovasculares siguen representando la carga más pesada en el ámbito de la salud.

Ante este panorama, el Dr. Xavier Escudero, Gobernador del American College of Cardiology en México, destacó que es importante garantizar la continuidad de la atención de las enfermedades cardiovasculares durante la pandemia. Los pacientes con COVID-19, además de ser propensos a peores resultados, pueden desarrollar complicaciones cardiovasculares, tales como fibrilación auricular e infarto que pueden ocurrir hasta en la mitad de los pacientes ingresados en la unidad de cuidados intensivos (UCI).

Muertes hospitalarias por infarto

La enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2 interactúa con el sistema cardiovascular en múltiples niveles, aumentando morbilidad en pacientes que ya han tenido enfermedades cardiovasculares y lesiones miocárdicas. Cualquier infección produce una sobrecarga para el corazón. Por este motivo, una atención cardiovascular debe estar considerada en todo aquel paciente que tenga COVID-19.

Por su parte, la Dra. Alexandra Arias, jefa de la Unidad Coronaria del Instituto Nacional de Cardiología, “Dr. Ignacio Chávez”, mencionó que “actualmente ya contamos con estrategias para garantizar la atención de cardiopatía isquémica durante una pandemia. Debemos trabajar en equipo, garantizando seguridad para el personal y pacientes con síndrome isquémico coronario agudo (SICA). Al recibir un paciente debemos asumir que tiene COVID-19, pues de esta manera el personal se protege y puede garantizar seguridad tanto para ellos como para los pacientes”.

Además de atravesar por la pandemia de COVID-19, en septiembre inició la temporada de influenza, y este año coexistirá con el virus SARS-CoV-2, con un impacto grave en la salud de aquellas personas con otros problemas crónicos de salud, como enfermedades cardiovasculares, diabetes, sobrepeso, tabaquismo, entre otros.

Vacunación

Por este motivo, la Dra. Julieta De La Luz, gerente médico del área Cardiovascular en Sanofi México, comentó que “es importante que todos los pacientes con factores de riesgo ante la COVID-19, como lo son las cardiopatías, estén vacunados contra la influenza, pues la vacuna evita y protege contra las complicaciones más graves de la infección por este virus. Se calcula que después de una infección por influenza el riesgo de ataque cardíaco aumenta 10 veces, y aún hasta dos meses después de la infección, los adultos mayores son más propensos a sufrir un derrame cerebral”.

Destacó que Sanofi cuenta con un amplio portafolio de tratamientos para enfermedades cardiovasculares que logran reducir y controlar los niveles de colesterol, así como también medicamentos que se aplican cuando un paciente sufre un infarto y reducen la aparición de cualquier evento cardiovascular en los 30 días subsecuentes al evento.

“En Sanofi estamos comprometidos y dedicados al descubrimiento, desarrollo y distribución de soluciones terapéuticas innovadoras que estén orientadas a las necesidades de cada paciente. Nuestro propósito es ayudar a las personas con enfermedades cardiovasculares a mejorar su calidad de vida, y nuestro objetivo es apoyar la sostenibilidad de los sistemas de salud”, finalizó la Dra. De La Luz.