“El prototipo de paciente pasivo y dependiente asociado al modelo de relación paternalista entre profesionales y enfermos se ha visto reemplazado por un modelo de paciente más activo que busca un tipo de relación con los profesionales basado en la deliberación y la participación”. Esta era la idea principal que defendió María Dolores Navarro, experta en Medicina Preventiva y Salud Pública del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona, durante la sesión ‘Mejora de la calidad en la atención a las personas mayores’ que se ha celebrado en el contexto del VII Congreso Dependencia y Calidad de Vida organizado por la Fundación Edad&Vida en Barcelona.

De esta forma, los expertos presentes insistían en que para conseguir una mayor humanización de la asistencia sanitaria, es necesario Involucrar al paciente crónico en la toma de decisiones es clave para avanzar en la humanización de la asistencia sanitaria y conseguir así una relación de confianza con los profesionales. De hecho, según esta misma experta, esto ya es una realidad, puesto que “los pacientes crónicos y las personas mayores se están incorporando cada vez más en la toma de decisiones sanitarias”.

Por todo ello Navarro abogaba por una planificación estratégica que englobe a los pacientes, profesionales e instituciones con la finalidad de alcanzar el objetivo de la atención centrada en el paciente, así como lograr su participación en la toma de decisiones.

Programas internacionales

En este mismo foro también intervenían expertos internacionales para mostrar ejemplos de programas que han resultado efectivos a este respecto. Por su parte,  Henk Nies, miembro de la Junta Ejecutiva de Vilans (organización nacional de conocimiento para la atención a largo plazo) de Utrecht, hablaba del programa ‘Dignity & Pride on Site’ (Dignidad y Orgullo en el emplazamiento, esto es, en las residencias, en su traducción al español), al que se han adherido 300 residencias de los Países Bajos. El mismo permite a las residencias someterse a una evaluación continua para conocer la calidad en la atención que ofrecen, tanto desde el punto de vista de los usuarios como de los profesionales, recibir apoyo y someterse a sucesivas evaluaciones.

Asimismo, Claire Drummond, inspectora de salud en Escocia,  habló sobre el ‘Care Inspectorate’, organismo regulador de la asistencia social y el trabajo social en Escocia, que ha desarrollado e implementado, desde 2017, una nueva metodología y un nuevo marco de inspección en centros residenciales para personas mayores. Su objetivo se centra en facilitar la autoevaluación por parte de los proveedores de estos cuidados.