La Sanidad española ha de enfrentar muchos y complicados retos en los próximos años y precisa de reformas sanitarias urgentes. Tras los recortes de la pasada crisis, la situación de los profesionales sanitarios sigue siendo precaria, y una y otra vez los médicos, sobre todo de Atención Primaria, han reclamado la atención en este sentido. Es por ello que ante la celebración de las elecciones del 10 de noviembre, incluso la OMC emitía un comunicado  a los candidatos presidenciales ante las Elecciones Generales para recordarles que “el SNS tiene problemas de suficiencia y sostenibilidad, que hay que atajar tras una larga etapa de restricciones; pero también tiene que acometer reformas en su arquitectura organizativa y técnica. La retórica política de estos años sólo ha servido para adormecer la demanda creciente de esas reformas, en vez de asumir decisiones y empezar a introducir cambios”.

La visión sanitaria de los candidatos presidenciales

Pese a ello, la realidad del primer debate electoral fueron menciones sanitarias casi de pasada y sin profundidad de algunas propuestas sanitarias concretas. Como en anteriores campañas, Albert Rivera de Ciudadanos aludía a la necesidad de tener una tarjeta sanitaria única, a lo que Pablo Casado, del Partido Popular, le recordaba la existencia de la tarjeta interoperable, y se centraba por su parte en la necesidad de reducir las listas de espera tanto en Sanidad como en Dependencia. Por parte de Pedro Sánchez, del Partido Socialista, se centraba en la aprobación de la eutanasia y la eliminación del copago farmacéutico a los pensionistas, además de potenciar la investigación en enfermedades raras y un plan de lucha contra el suicido.

Pero poco o nada se mencionaba sobre los problemas estructurales de la Sanidad Pública y el sostenimiento de la misma, en unas elecciones que han estado marcadas más por la política territorial, que por cualquier otra realidad nacional. Ni si quiera mucho más dijo Pablo Iglesias, de Unidas Podemos, que sí aludió a su propuesta de ampliar la cobertura sanitaria a la salud bucodental y  a la atención sanitaria a domicilio en las zonas rurales. A este respecto, Sánchez también le quiso recordar que había rechazado el Ministerio de Sanidad en sus negociaciones fallidas, por considerarlo de menor importancia. Por su parte, Vox centraba su discurso en Sanidad en el ataque a la inmigración, preguntando sobre cuál era el coste de la atención sanitaria a los inmigrantes ilegales.

Lo que olvidaban nuevamente los candidatos es que la Sanidad ya ha sido señalada por los españoles como uno de los diez principales problemas de España según la última encuesta del CIS.  No obstante, si la Sanidad ha quedado relegada en los debates de los candidatos presidenciales, el propio sector se ha encargado de profundizar en este tema por su cuenta.

Profundizando dentro del sector sanitario

Así, el debate organizado por la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS),  contaba con la intervención de Perla Borao, del Partido Socialista Obrero Español (PSOE); Elvira Velasco, del Partido Popular (PP); José Antonio Mirón, de Ciudadanos (Cs), y Juan Luis Steegmann, de Vox.

Del mismo la conclusión era que  los cinco principales partidos coincidían en la necesidad de mejorar la financiación sanitaria. Sin embargo, mejorar el porcentaje del PIB de Sanidad sigue siendo uno de los retos a conseguir frente a Europa.

En cuanto a propuestas sanitarias más concretas, desde el PSOE se insistía en que “tenemos que garantizar la universalidad y la equidad del sistema. Debemos hacer frente al copago sanitario y avanzar en la cartera de servicios. Queremos seguir avanzando en la cartera de servicios: salud bucodental, salud mental, enfermedades raras y humanización de la asistencia, incluida una ley de eutanasia”. Por otra parte, desde el PP sí que hacían alusión a cambios más estructurales, aunque no muy definidos. “Es necesario cambiar el modelo de financiación para garantizar la sostenibilidad”. Apostaban asimismo por la Atención Primaria, aludiendo a que “se pueden realizar muchas más funciones para que realmente trabaje como el equipo multidisciplinar que el paciente necesita”.

Desde Ciudadanos volvían a recuperar un eterno debate sanitario: la necesidad de un Pacto por la Sanidad. Igualmente establecían que “la seguridad del paciente debe ser el eje primordial del sistema”. Todo ello, sin olvidar la necesidad de eliminar los contratos basura a los que se ven sometidos los profesionales sanitarios. Unidas Podemos, por su parte, mostraba su preocupación por la privatización de la Sanidad “con unos índices mucho mayores que en otros países europeos”. Asimismo, recogía la propuesta sobre reforzar la Atención Primaria, pero añadían que la realidad era que “todos estamos de acuerdo en fortalecerla, pero nadie la apoya”. Vox una vez más aludía a sus principales líneas de partido, centrando el debate sanitario en el debate respecto a las competencias autonómicas. “Defendemos la unificación, en principio, por libertad: queremos dar a los ciudadanos la libertad de elección, porque hay muchas diferencias en las distintas comunidades autónomas. También queremos aprobar la libre circulación de los profesionales”.

Acuerdos fundamentales

No obstante, el debate respecto a la recuperación de las competencias sanitarias también salía a relucir en el debate de las candidatas ofrecido por la Sexta, en el que Ana Pastor, como representante del PP, pero también como ex ministra de Sanidad, recordaba que “el Estado de las autonomías es lo mejor que nos ha podido pasar a los españoles. Acercar la gestión mejora sustancialmente la vida de los ciudadanos”, recordando que anteriormente la atención sanitaria fuera de las grandes ciudades era pésima o inexistente.

Tras la celebración de unas elecciones que dejan de nuevo unos resultados complejos para la formación de pactos de  Gobierno, más allá de los pactos de investidura, todo apunta que la formación de Gobierno se intentará realizar por parte del bloque progresista. Queda por saber si al menos en materia sanitaria, partidos como PSOE, Unidas Podemos o Más País (que en su programa sanitario incluía algunas propuestas como la supresión del modelo Muface o la creación de  una empresa farmacéutica pública), tendrán más fácil llegar a acuerdos, o si el PSOE, el partido ganador de estos comicios, seguirá llevando a cabo la misma línea que en estos meses de gobierno provisional.