Los implantes peneanos o de pene son dispositivos colocados dentro del pene para permitir que los hombres con disfunción eréctil recuperen su funcionalidad sexual. Existen dos tipos principales de implantes, semirrígidos e inflables. Así, cada tipo de implante de pene funciona de manera diferente y tiene distintas características. En el caso concreto de las prótesis hidráulicas de tres componentes ofrece la mejor calidad de rigidez y confortabilidad.

Sobre estas prótesis hidráulicas ofrece más información Enrique Lledó, jefe del Servicio de Urología del Hospital Vithas Madrid La Milagrosa y Vithas Madrid Arturo Soria. Según el mismo, este tipo de implante ofrece la mejor calidad de rigidez, eficacia y confortabilidad en la relación sexual para el paciente y la pareja. Así permite recuperar la autonomía para poder mantener relaciones sexuales satisfactorias. “En la mayoría de los estudios las que proporcionan mayor grado de satisfacción son las hidráulicas o inflables de tres componentes”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la disfunción eréctil afecta a más de un 50 por ciento de la población masculina en distintos niveles de intensidad. En concreto,  por encima de los 50 años. Existen diferentes formas de tratar este problema como puede ser modificar hábitos de vida como realizar ejercicio, hacer cambios en la dieta o la toma de fármacos, ya sea orales o medicación inyectada en el pene. Si todo esto falla, es entonces cuando actúan los implantes peneanos.

Prótesis hidráulicas para disfunción eréctil

De acuerdo con Lledó, en la cirugía de prótesis hidráulicas de tres componentes se insertan dos cilindros pareados en los cuerpos cavernosos del pene. También una bomba en el escroto y un reservorio lleno de líquido en el abdomen.

“Cuando el paciente quiere tener relaciones sexuales, procede a activar el dispositivo mediante pulsación intermitente de la bomba. Esto hace pasar el líquido del reservorio a los cilindros, proporcionando rigidez al pene. Un pequeño botón independiente de la bomba y fácilmente localizable por el paciente, al ser pulsado hace pasar el líquido a la inversa. Este líquido vuelve de los cilindros al reservorio y el pene adquiere flacidez. Es un mecanismo hidráulico, de presión positiva y presión negativa. Siempre es el mismo tanto para el llenado como el vaciado”, concluye el experto.