Las sociedades médicas y entidades profesionales, conscientes de la actual situación de emergencia de salud pública y una vez mostrada la disposición de alcanzar soluciones alternativas y dialogadas por parte de distintas sociedades y entidades del colectivo médico, han querido mostrar su profundo malestar ante la aprobación y posterior publicación en el BOE de la prórroga de los contratos de residentes de último año en diversas especialidades.

Es por ello que la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC), la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG), la Sociedad Española de Radiología Médica (SERAM), la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH), la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Sociedad Española de Medicina y Seguridad en el Trabajo (SEMST) y la Federación de Asociaciones Científico Médicas Españolas (FACME) han firmando un comunicado conjunto.

En el mismo, estas sociedades médicas defienden que esta medida supondrá un varapalo para los residentes que tendrían que ser reconocidos como especialistas de forma inminente y que llevan años demostrando una profesionalidad, esfuerzo y entrega constante y ejemplar

En concreto, argumentan que se trata de “una discriminación e injusticia evidente”, pues los residentes que, actualmente están en primera línea desempeñando una labor ejemplar ante esta crisis sanitaria, estarán en clara situación de desventaja respecto a otros residentes de otras especialidades en su misma situación a los que sí se les hará especialistas al término de la residencia y también respecto a otros profesionales que se incorporarán al Sistema Nacional de Salud sin formación MIR.

Así, concluyen que esta medida “en lugar de premiar, castiga el esfuerzo y el desempeño profesional”, suponiendo una “falta de equidad injustificable”.