Avanzar en el tratamiento de la diabetes no solo depende de mejores tratamientos, sino también de la aplicación de nuevas tecnologías. Muestra de ello son  los nuevos sistemas de monitorización de la glucemia, u otros dispositivos disponibles actualmente para el manejo de la diabetes tipo, como los sensores de glucosa, bombas de insulina, sistemas integrados, sistemas de asa cerrada, etc. De hecho, este tipo de tecnologías ha avanzado especialmente en los dos últimos años según el grupo de trabajo de Tecnologías Aplicadas a la Diabetes de la SED, que este 18 y 19 de enero celebra sus VI Jornadas Científicas.

Como explica Pilar Isabel Beato Víbora, del Hospital Universitario de Badajoz y coordinadora de las jornadas,  durante las mismas “se planteará la aplicabilidad de los nuevos avances tecnológicos para la diabetes a la realidad clínica de los servicios hospitalarios, tanto por motivos económicos como de inversión de tiempo y formación necesaria”. Sin embargo, este encuentro también pretende  dar un impulso para favorecer un mayor acceso a esta tecnología a todos aquellos pacientes en los que estaría indicada.

Sistemas de monitorización de la glucemia

Los protagonistas del congreso serán sin duda  los nuevos sistemas de monitorización de la glucemia,  ya que según la otra coordinadora de las jornadas, Eva Aguilera Hurtado, del Hospital Universitario Germans Trias i Pujol (Barcelona), “en los últimos años se ha producido un avance espectacular en las tecnologías aplicadas a la diabetes, en especial en los sistemas de monitorización de la glucemia y a nivel de páncreas artificial”.

De esta forma, la mayor parte de las sesiones y talleres tendrán como eje central los nuevos sistemas de monitorización de la glucosa, tanto continua como intermitente o “Flash, “debatiéndose aspectos clínicos, educativos y psicológicos relacionados con estos sistemas. También se abordarán otros recursos tecnológicos, como los sistemas integrados y los de asa cerrada.

Por último, ambas coordinadoras recuerdan que la implantación de estos sistemas y el acceso a un mayor número de pacientes conlleva un mayor esfuerzo del equipo profesional, por lo que “es necesaria una correcta formación del equipo médico y unos programas educativos estructurados de forma que se consiga el mayor beneficio clínico”, para quien resulta esencial “que las diferentes unidades de diabetes dispongan de los recursos necesarios para poder abordar todos estos cambios, especialmente desde el punto de vista del personal dedicado, sobre todo de Enfermería”, concluye Eva Aguilera.