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Las vacunas COVID-19 no están contraindicadas en el paciente alérgico, salvo que tenga alergia a alguno de los componentes. Así lo ha indicado Antonio Valero, presidente de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) en esta entrevista para El Médico Interactivo.

En general, los datos actuales de vacunación COVID-19 indican que los pacientes con alergia tienen reacciones igual que con cualquier otra vacuna. Antonio Valero ha comentado que “se están poniendo tantos millones de vacunas que es normal que haya reacciones alérgicas”.

Según la SEAIC, el número de reacciones de anafilaxia es de uno por cada cien mil vacunados. Las reacciones alérgicas menos graves, como la urticaria, el angioedema o los síntomas respiratorios, afectan a cuatro por cada diez mil personas que reciben la vacuna contra la COVID-19.

“Existe un protocolo de farmacovigilancia para cuando se produce una reacción”, ha recordado Antonio Valero. El sistema lo notifica y, después, los servicios de Alergología estudian cada caso para averiguar qué reacción ha tenido, cómo ha sido tratada, cuál ha sido la posible causa. Se realiza un estudio alergológico y se hace una recomendación de vacunación alternativa.

Contraindicaciones respecto a la vacuna COVID-19

Las personas con antecedentes de alergia no tienen ninguna contraindicación para recibir la vacuna de la COVID-19, “salvo que presenten alergia a algunos de los componentes de las vacunas. Todos los demás no tienen ninguna contraindicación”, ha recalcado el presidente de la Sociedad.

Como ha recordado, el primer país que empezó a vacunar, Reino Unido, detectó en los primeros días reacciones anafilácticas. La agencia del medicamento del Reino Unido realizó una notificación para decir que los pacientes alérgicos podían tener reacciones graves. “Esta información se ha extendido, y la gente siente cierta incertidumbre, inquietud y temor a una reacción”, ha dicho.

“Estamos recibiendo multitud de consultas por parte de los alérgicos respiratorios, a alimentos o a fármacos. La respuesta es que siempre que no hay alergia a ninguno de los productos que componen las vacunas, no están contraindicadas. Hay más beneficio que riesgo”.

Más tiempo de observación

Los pacientes que han tenido algún antecedente de reacción alérgica deben esperar algún tiempo más después de la vacunación. Se aconseja observación postvacuna durante 30 minutos en el lugar de la vacunación (el tiempo habitual son 15 minutos). “De esta forma, si hubiera alguna reacción, se podría identificar y tratar”.

“Me refiero a que es necesario estudiar a aquellas personas que hayan tenido alguna reacción sugestiva de alergia tras la penetración, no los alérgicos antes de vacunar”, ha puntualizado Antonio Valero.

Dosis de adrenalina

La SEAIC recomienda a las personas que tienen antecedentes de anafilaxia por alimentos o por picadura de himenópteros, por ejemplo, que lleven sus dosis de adrenalina. Los alérgicos a fármacos son valorados y, en su caso, se les puede recomendar que no tomen un producto (en este caso, la vacuna).

La vacunación se debe hacer en centros sanitarios de Atención Primaria y en hospitales, ha recomendado Antonio Valero, pero “también puede hacerse en grandes estadios, como el Wanda Metropolitano de Madrid, donde hay Enfermería y un dispositivo para tratar cualquier tipo de reacción, con ambulancias, médicos, etc. En el caso de que sea necesario, se puede derivar a un paciente a un hospital”.

“Cuando digo que la vacunación se debe realizar en un centro sanitario, me refiero a que debe ser en un lugar donde haya la cobertura médica necesaria para poder tratar una reacción. Lo importante ahora es vacunar y cuanta más gente, mejor”, ha aconsejado.

Reacción alérgica en la primera dosis

En el caso de que una persona con alergia sufra una reacción alérgica después de la primera dosis, se deben analizar en concreto sus circunstancias. “La idea es que todo paciente que haya tenido alguna reacción con la vacuna debe ser estudiado. Evidentemente, si ha tenido reacción con la primera dosis, hay que valorar alternativas para plantear la segunda administración”.

Respecto a la marca, el presidente ha dicho que, “en principio, no hay diferencias significativas claras entre unas vacunas y otras en cuanto a reacciones alérgicas o su gravedad”.