Son muchas las lecciones aprendidas que nos está dejando la actual pandemia y cada especialidad trata de aprender las que más le afectan. En el caso de la Atención Primaria, el trabajo en equipo, la organización de los centros, la atención domiciliaria y la mejora de la asistencia  en las residencias, son algunas de las lecciones aprendidas. Algunas de ellas con medidas adicionales que han venido para quedarse.

El relato de muchas de ellas ha centrado uno de los talleres de actualización en habilidades indispensables en Atención Primaria celebrados en el marco del XXVII Congreso de la Sociedad Española de Medicina General y de Familia (SEMG). Un encuentro que se está celebrando estos días en Palma de Mallorca.

Necesidad de trabajar en equipo

En el taller se ha puesto de manifiesto que la pandemia también ha traído cosas positivas en la forma de gestionar el trabajo. En este contexto, Carmen Sánchez Peinador, médico de familia del Grupo de Trabajo Enfermedades Infecciosas de SEMG, ha hecho un repaso de lo que ha hecho que esta especialidad sea más fuerte.

Entre ellas, destaca la necesidad de trabajo en equipo. En especial, ha sido un aprendizaje en el caso de la medicina rural donde muchas veces médico y enfermera no están juntos. “La pandemia nos ha hecho ver que necesitamos los unos de los otros porque trabajar juntos porque nos necesitamos en lo psicológico y en lo asistencial”, asegura. En este escenario ha destacado la labor de las farmacias y los botiquines rurales.

Contar con otros profesionales como los fisioterapéuticas o los técnicos de asistencia sanitaria. Esto ha supuesto un salto hacia delante, ya que son profesionales que no suelen formar parte de estos equipos, ha relatado la especialista. Avances que, a su juicio, han venido para quedarse.

Algunas deficiencias

En cuanto a las deficiencias, Sánchez Peinado ha hecho mención de que pese a que se ha avanzado, queda mucho camino por recorrer y mejorar en la tecnología. La receta electrónica, el contacto electrónico con el hospital, los partes de baja… También ha aludido a los recursos materiales.

La necesidad de fortalecer los recursos humanos que forman la Atención Primaria ya era un reclamo que se ha puesto aún más sobre la mesa. Y otro punto importante, ha sido la visión de lo fundamental que es la investigación, la formación y la docencia.

Mantener las medidas de prevención, crucial

Por su parte, Teresa Jorge Bravo, médico de familia y también miembro del Grupo de Trabajo Enfermedades Infecciosas de SEMG, destacó la necesidad de mantener las medidas de prevención más allá de la pandemia.

“Hay que seguir utilizando el EPI cuando sea necesario. Mantener las medidas de prevención son fundamentales aunque parezca un tema cultural. Quizás debamos cambiar culturalmente”. Su percepción es que se están olvidando estas medidas y se está confiando demasiado en la vacuna. “No debemos olvidar que se pueden producir nuevas variantes con el riesgo añadido de que haya un cambio en el material genético en la transmisión del virus”, asegura.

Además, hace hincapié en que se debe mantener la alerta especialmente cuando llegue la temporada de la gripe. “El pasado otoño-invierno hemos tenido mucha suerte por las medidas de prevención extremas que teníamos”, recalca. “Si bajamos la guardia podemos empeorar mucho la situación”.

Planes de prevención

Isabel Jimeno Sanz, del Grupo de Trabajo Vacunas de SEMG, quiso llamar la atención por el ritmo de vacunación internacional que llevamos. “Existe una falsa sensación de que vamos a buen ritmo, pero en total solo está vacunado el 10% de la población mundial”, dijo.

Ante este panorama, plantea la posibilidad de que sea necesaria una dosis de refuerzo para frenar la COVID-19. Mientras tanto, señala que no podemos dejar de investigar en las nuevas variantes que puedan surgir más contagiosas. También habla de planes de contingencia que nos preparen para lo que pueda venir y que aún desconocemos.