Redacción, Madrid.- El Ministerio de Sanidad potenciará la política de investigación en Salud como elemento fundamental para la dinamización del Sistema, para lo cual la Ley de Cohesión y Calidad (LCC) establecerá un modelo con más participación de las Comunidades Autónomas. Así lo ha afirmado la titular del Departamento de Sanidad, Ana Pastor, en una conferencia pronunciada en Barcelona.

La ministra ha destacado la importancia de la nueva Ley, actualmente en tramitación parlamentaria, que incluye, un modelo para todo el Sistema Nacional de Salud basado en la elaboración del Plan Sectorial de Investigación en Salud y la creación de la Comisión de Investigación en Salud.

Según se recoge en un comunicado oficial de Sanidad, en España, a partir de la aprobación de la Ley de Cohesión y Calidad, el Plan de Investigación Biomédica se elaborará conjuntamente con las Comunidades Autónomas. Además, existirá una Comisión de Investigación, que permitirá la colaboración de autoridades públicas y de la industria de manera estable.

En su intervención, la ministra de Sanidad analizó también la relación entre la investigación sanitaria y los cinco agentes básicos del Sistema Nacional de Salud y abogó por una estrategia, como ya se está haciendo, que desarrolle e integre armónicamente la investigación básica, clínica y de salud pública y que potencie la investigación traslacional.

En España, según recordó Pastor, se establecieron hace 25 años las bases que han configurado nuestro Sistema Nacional de Salud, un sistema que se sitúa entre los mejores del mundo en cuanto a parámetros de calidad, cobertura, satisfacción del paciente, grado de eficiencia y distribución de costes.

En el sistema sanitario español, que presta asistencia de calidad a cerca de 41 millones de ciudadanos, se registran al año más de 370 millones de consultas en Atención Primaria y 57 millones en Atención Especializada y se atienden más de 32 millones de urgencias. A esto hay que añadir las 2,3 millones de intervenciones quirúrgicas anuales, entre las que destacan los 12.000 trasplantes.

A pesar de estos indicadores, nuestro sistema sanitario debe permanecer dinámico y afrontar nuevos retos, como el envejecimiento de la población o los avances tecnológicos, advirtió Pastor, quien subrayó que el SNS no puede ser ajeno a estos cambios, que condicionan importantes variaciones en los patrones de enfermedad, en la respuesta a ellos de las familias y la sociedad.

Para afrontar los retos de futuro, es necesaria además la articulación e inserción de la investigación sanitaria en el seno del Sistema Sanitario español.

En cuanto a la relación entre el profesional sanitario y la investigación, Pastor incidió en el reto formativo y apostó por favorecer la incorporación de la investigación al pregrado y postgrado, la carrera como investigador y la incorporación de jóvenes investigadores, como ya está haciendo el Instituto de Salud Carlos III.

La investigación también está estrechamente ligada a la evolución del conocimiento científico y técnico. Es fundamental, según la ministra de Sanidad, que la investigación sanitaria se integre en el contexto científico general y en el conjunto de los objetivos estratégicos del sistema de ciencia y tecnología, así como su proyección constante hacia la práctica clínica.

Para apoyar ambos objetivos la Ley de Cohesión y Calidad establece la elaboración de una Iniciativa Sectorial de Investigación en Salud, con la participación del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, antes de su integración en los planes de investigación científica, desarrollo e innovación tecnológica, lo que asegura que el marco de directrices en el que debe desarrollarse la investigación en España y el ámbito europeo, incorpore la singularidad y la opinión del mundo sanitario en el que ha de ejercerse la actividad investigadora.