L.S., Barcelona.- La futura Ley de Protección de la Salud de la Generalitat de Cataluña, que actualmente está elaborando el Parlamento de esta comunidad, podría incluir la figura del interino de Atención Pública Domiciliaria (APD) y dar respuesta, de esta manera, a la inestabilidad laboral a la que está sometida el colectivo, según ha informado Médicos de Cataluña (MC).

En este sentido, y tal y como han asegurado desde el sindicato, la comisión parlamentaria que se encarga de redactar la citada ley incluirá en el texto transaccional de la misma la posibilidad que el personal interino pase a ocupar, de forma automática, una plaza estatutaria de la misma categoría adscrita al Instituto Catalán de la Salud (ICS). Con posterioridad, la Consejería de Sanidad convocará un concurso de oposición, de turno restringido y en el propio lugar de trabajo, para que el médico interino pueda acceder a una plaza fija en el mismo puesto que ocupaba. Se llevarían a cabo un total de hasta tres convocatorias para obtener plaza, agotadas las cuales, y de no haber conseguido superar la oposición, estos profesionales deberán continuar como personal interino y someterse al procedimiento de selección ordinario.

Màrius Biscarri, secretario de la división de funcionarios de Médicos de Cataluña ha asegurado a EL MEDICO INTERACTIVO que "de las diferentes opciones que propusimos a los grupos parlamentarios para incluir en la ley el reconocimiento del interino, al final no se ha escogido la más brillante", sin embargo, continúa Biscarri, "estamos satisfechos de que se regule finalmente la precaria situación de este colectivo". De hecho, en el anteproyecto de ley presentado a principios de verano no se contemplaba la normalización del médico interino de APD, ya que, según Biscarri "para la Generalitat, se trata de una figura a extinguir mediante jubilación".

Con respecto a esto, el secretario de la división de funcionarios de MC ha señalado su preocupación por la existencia de "médicos interinos con poco más de 40 años que tienen unos derechos adquiridos y que, si no fuera por la continua lucha que siempre ha llevado a cabo el sindicato, estarían en peores condiciones". En este sentido, Biscarri recordó también que desde hace años la Administración no convoca oposiciones para ofrecer plazas fijas a los interinos, "cuando en realidad están obligados a hacerlo todos los años", añadió.

La inclusión del interino en la futura Ley de Protección de la Salud responde a los numerosos contactos que el sindicato MC ha tenido en los últimos meses tanto con grupos parlamentarios, como con la Consejería de Sanidad e incluso con el Ministerio de Sanidad y Consumo. Màrius Biscarri, quien ha calificado la aceptación de las enmiendas como un "éxito importante", ha manifestado, sin embargo, que habrá que continuar trabajando, una vez establecida la ley, en la negociación de la selección del personal, el horario de trabajo, los salarios o la formación del mismo. El sindicato Médicos de Cataluña cuenta con un 70 por ciento de médicos interinos entre sus afiliados.

El caso de los farmacéuticos interinos

La posibilidad de conseguir plazas estatutarias afecta no sólo a los médicos interinos de APD, sino también a veterinarios, comadronas y farmacéuticos. La situación de éstos últimos es especialmente relevante ya que, en caso de conseguir plaza, estarían adscritos a la Agencia de Protección de la Salud, en el cuerpo de titulados superiores de la Generalitat y con régimen de dedicación de jornada laboral ordinaria. Para el farmacéutico interino se establecería, al igual que con el médico de APD, un concurso de oposición restringido. No obstante, los profesionales de farmacia dispondrían de cuatro convocatorias para acceder a una plaza funcionarial en su mismo lugar de trabajo. De no conseguirla, conservaría su plaza interina.

Para Màrius Biscarri, el principal problema para con los farmacéuticos radica en que "su labor en la Agencia de Protección de la Salud no sería compatible con la tenencia de la titularidad de una oficina de farmacia, así que el interino tendría que escoger entre realizar una u otra función". Para Biscarri, esta situación "no hace justicia a aquellas personas que han dedicado muchos años a la Administración y que poseen, a la vez, una oficina de farmacia". La Ley contemplaría, no obstante, un enmienda para casos excepcionales en los que una población rural corra el riesgo de perder al farmacéutico. En estos casos, la Generalitat permitiría la simultaneidad de labores del farmacéutico interino.