Redacción, Madrid.-Pese a que España cuenta con cerca de 10 millones de fumadores (el 34,4 por ciento de la población según la Encuesta de Salud de 2001), únicamente funcionan una decena de Unidades de Tabaquismo dependientes de la Sanidad pública, distribuidas geográficamente en cinco comunidades autónomas: Madrid, Cataluña, Andalucía, Zaragoza y La Rioja, según datos aportados por la Sociedad Madrileña de Neumología y Cirugía Torácica (Neumomadrid).

Pero, además, los neumólogos, lamentan que los medios tanto humanos como técnicos de muchas de estos centros sean "mínimos, cuando no precarios, y siempre insuficientes", lo que, unido a la creciente demanda, se traduce en "largas listas de espera que pueden llegar hasta los dos años", tal como ha denunciado el doctor Carlos Jiménez Ruiz, actual director de unidad del Instituto de Salud Pública de la Comunidad de Madrid y miembro de Neumomadrid y de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

Por otra parte, la colaboración en este campo de los médicos del sector de Atención Primaria, donde también se atienden consultas sobre deshabituación del tabaco, no parece estar dando los resultados esperados debido, señala por su parte el doctor José Ignacio Granda Orive, presidente del área de tabaquismo de la Sociedad Española de Neumología, "a la falta de tiempo y a la escasa importancia que algunos facultativos conceden a este tema".

Su criterio, no obstante, es que todos los profesionales de la salud, y en particular los médicos, deben asumir "la responsabilidad de informar, concienciar y alertar a la población de los riesgos del tabaco, toda vez que se ha demostrado que con un minuto de asesoramiento por paciente se consigue que el 10 por ciento de ellos acepten la deshabituación".

"No todos los pacientes necesitan el mismo nivel de asesoramiento, pero como mínimo "reitera el neumólogo de la SEPAR – siempre debe darse el consejo precoz". A partir de ahí, será asunto del propio fumador seguir o no la recomendación médica, así como optar entre superar la adición con la sola fuerza de su voluntad o valiéndose de la ayuda de un profesional.

En cuanto a este último punto, el ya ex presidente de Neumomadrid, doctor Jiménez Ruiz, destaca la importancia de que aquellos que quieren dejar el tabaco sean tratados en unidades especializadas para paliar las principales causas de recaída: "ganancia de peso, ansiedad y, lo más importante, los síntomas del síndrome de abstinencia".