Los actuales sustitutos del BPA (bisfenol-A) tampoco son una alternativa segura, según concluyen una nueva investigación. Se trata de un trabajo del CIBER de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM). Este está dirigido por el Instituto de Investigación, Desarrollo e Innovación en Biotecnología Sanitaria de Elche.

Tal y como se publica en Chemosphere, los sustitutos del BPA, bisfenol-S y bisfenol-F alteran la liberación de insulina. Este es un factor de riesgo para desarrollar diabetes tipo 2. En concreto, alteran la función de las células beta pancreáticas. De esta forma, aumentan rápidamente la liberación de insulina y disminuyen la actividad del canal de potasio sensible al ATP (trifosfato de adenosina). Es decir, la fuente de energía principal para la mayoría de los procesos celulares.

Problemas de los sustitutos del BPA

Cabe recordar que el BPA (bisfenol-A) es un producto químico industrial que se ha utilizado para fabricar plásticos y resinas. Este está relacionado con daño en la salud y alteraciones metabólicas.

La relación entre la exposición al bisfenol-A y los efectos en el metabolismo han provocado su sustitución progresiva por otros análogos. Actualmente BPS y BPF son los más usados como parte de los plásticos más utilizados por los consumidores. Por ejemplo en botellas y envases de plástico, biberones, dispositivos médicos y dentales, entre otros usos. Sin embargo, sus sucedáneos también ejercen como disruptores endocrinos a través de varios procesos celulares, como se demuestra en este estudio.

En palabras de Ángel Nadal, jefe de grupo del CIBERDEM, “hemos observado que estos productos químicos aumentan la liberación de insulina en presencia de glucosa. Esto podría suponer un factor de riesgo para desarrollar diabetes”. Estos resultados, por lo tanto, pueden ayudar a mejorar la identificación de los riesgos de los bisfenoles. Aunque la evidencia en humanos aún es escasa, el BPS se ha relacionado con diabetes tipo 2. Por otra parte, los niveles de BPS y BPF en orina se han asociado con la prevalencia de la obesidad infantil.

En cualquier caso, la hipersecreción de insulina inducida por los bisfenoles puede ser uno de los procesos alterados que contribuyen a la resistencia a la insulina. Esto representa un factor de riesgo tanto para la diabetes tipo 2 como para la obesidad.